Contra la opacidad

Publicado por Lety Varela on Mié, 03/28/2012 - 17:55

La transparencia, el acceso a la información, la rendición de cuentas y la participación ciudadana, son los pilares fundamentales para construir y reinventar una nueva relación sociedad- gobierno, que permita crear instituciones confiables al servicio de la ciudadanía, ante el desgate de las estructuras gubernamentales y el descredito de los servidores públicos y la política.

Toda nación que aspire a ser democrática requiere de autoridades comprometidas con la honestidad, la justicia social, la equidad de género, la modernización de sus sistemas administrativos y, ante todo, con una verdadera vocación de servicio en donde la premisa sea trabajar por el ciudadano y la salvaguarda de sus bienes, de ahí que necesitamos una sociedad informada y participativa.

Y es en este contexto en el que debemos reconocer que hoy en México, a pesar de los grandes esfuerzos de cientos de miles de ciudadanos que pugnamos por establecer una verdadera relación de corresponsabilidad, existen grupos de poder que se resisten a la cultura de la transparencia y de rendición de cuentas, lo cual es impedimento para consolidar las instituciones gubernamentales.

La opacidad, los acuerdos en lo “oscurito” y el reparto de los espacios públicos como cotos de poder en el gobierno son el caldo de cultivo al Estado burocrático, intervencionista, centralizado y una administración obsoleta, ineficiente y costosa (aparte de algunos remansos de excelencia) que obstaculizaban seriamente el crecimiento económico y social de cualquier zona y/o País.

Ello nos obliga como ciudadanos a tomar conciencia activa y detonar la conciencia democrática de la sociedad como una necesidad para incidir en la gobernabilidad, a fin de impulsar la reinvención del propio Estado, ya que sólo a través de la transparencia, la rendición de cuentas y el acceso a la información pública habremos de crear gobiernos fuertes, eficaces y competitivos.

Y para lograrlo debemos iniciar por reinventarnos dentro de nuestro hogar, a través de una ágil comunicación con nuestra parejas e hijos; con nuestra calle y colonia, a partir de la decidida participación en todas y cada una de las decisiones trascendentes; en nuestra delegación y/o municipio, exigiendo transparentar sus decisiones de gobierno y participando en las resoluciones que tomen las autoridades y así sucesivamente hasta alcanzar la anhelada igualdad social.

Así que hagamos a un lado la apatía y no esperemos a que alguien haga las cosas por nosotros. Participemos decididamente en la proposición de soluciones creativas contra la opacidad administrativa y la cerrazón gubernamental e impulsemos ideas que fortalezcan nuestra presencia ciudadana en las diferentes esferas instituciones y organismos encargados de nuestra administración.

Esta es la convicción y compromiso de reinventar la relación sociedad – gobierno, a través del consentimiento social y el apoyo de los ciudadanos, las empresas y sus trabajadores, los partidos políticos y los gobiernos locales que al final de cuentas terminan siendo factores clave del éxito en cualquier encomienda institución, ya sea local, estatal o federal.

Renovemos el pacto social mediante la democracia participativa y activismo social de las mayorías. La responsabilidad es de todos, ya no hay espacio para la pasividad que permitió el enriquecimiento de unos cuantos, hundiendo a millones en el hambre y el desamparo. Juntos podemos construir el México del Siglo XXI: más justo e igualitario, con tolerancia y responsabilidad… ¡Hagámoslo!

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