EN AMORES CON LA MORENA / A la orilla del escenario

Publicado por Staff on Mar, 05/16/2017 - 10:08
Opinión de: 
Francisco Ortiz Pardo
Imágen: 

Una publicación de Mario Levario Turcott a propósito del asesinato de Javier Valdez me hizo recordar la versión teatral de Clotilde en su casa, obra de Jorge Ibargüengoitia que, bajo la dramaturgia de Vicente Leñero y la dirección de Luis de Tavira, montó la Compañía Nacional de Teatro en 1990. 

El director de la revista Etcétera escribió que los periodistas no debemos estar en el centro del teatro; el Ibargüengoitia de Leñero apareció desdoblado como personaje de la obra teatral, pero siempre en la orilla, casi en un hueco como de coro; y sin embargo nunca dejó de ver ni de escribirlo ni de gritarlo aunque, de carne y hueso, era interpelado permanentemente por sus propios fantasmas, que eran sus querencias.

Tal vez ese Ibargüengoitia estuvo tentado a treparse al escenario, pero Leñero se lo impidió. El periodista (y escritor) puso en el papel de periodista al escritor. No fue desatinado. Aunque Clotilde en su casa trata de un tríángulo amoroso en una comunidad asfixiante, con su narrativa sarcástica Ibargüengoitia supo dibujar el costumbrismo de un país inmerso en sus contradicciones y lapidado por la corrupción. Desde mediados del siglo pasado, el escritor-cronista vio una realidad que durante décadas otros se negaron a ver bajo el pretexto de la cerrazón informativa. Pero ahí estaba.  

“El periodista no piensa”, solía decir Leñero para poner en términos rotundos el a-b-c del quehacer reporteril. Pienso que así fue Javier Valdez, el cofundador de RíoDoce de Sinaloa y corresponsal de La Jornada que ayer lunes fue asesinado en Culiacán por sicarios del narcotráfico. Sin callar y realizando su trabajo honestamente, se mantuvo en bajo perfil.

Aún en la condena por el acoso, represión y asesinato de colegas, que debe ser por todos y no solo por algunos, es menester difuminarse con los semejantes y mantenerse a la orilla del escenario.    

(En la foto, Javier Valdez / Facebook).  

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