‘No te dejes engañar’: la verdad sobre la plusvalía inmobiliaria

Publicado por Staff on Vie, 12/09/2016 - 11:30
Opinión de: 
Juan Carlos Flores Aquino

“No te dejes engañar: los parquímetros no son la privatización del espacio público, ni tampoco se trata de un negocio privado, lo que van hacer es ayudar a ordenarnos, y además el 30% de la ganancia será para el beneficio de las colonias donde se implementen”. Pero  después de tres años de implementados en la Delegación Benito Juárez, no ha habido un solo peso destinado al mejoramiento de las colonias donde operan.

“No te dejes engañar: la verificación vehicular es para evitar que contaminen más los automóviles, y además parte de las ganancias será destinado a políticas públicas que mejoren nuestro ambiente en la Ciudad de México”. Lo único de lo que estamos seguros quienes tenemos vehículo privado es que la verificación es un gran negocio, nuevamente para privados, y que la ciudad está ahora más contaminada y con mayor parque vehicular.

“No te dejes engañar: el predial es para que el impuesto que tú pagas por tu casa, te sea retribuido en mejores servicios en tu calle, en tu colonia”. Sí, claro, por eso las luminarias fundidas en cada cuadra, la falta de poda permanente, el cobro de la basura para que se la puedan llevar de tu casa, los baches múltiples en la mayoría de avenidas y calles de la ciudad; pero pues “no te dejes engañar”.

“No te dejes engañar: las grúas ayudan a liberar el espacio público cuando vehículos obstaculizan el paso a peatones, la entrada a tu casa, o se estacionan en lugares prohibidos” las grúas ilegalmente son operadas por personal pagado con dinero público, pero que operan y rinden cuentas a concesionarios privados. Es el negociazo redondo de algún político con presta-nombre, modelo claro de corrupción e intocable en el gobierno.

“No te dejes engañar: en épocas de austeridad, todos hay que amarrarnos el cinturón”. Diputados federales que se reparten bonos discrecionales por 70 millones de pesos, y que sólo en el mes de diciembre recibirán cada uno de ellos más de 790,000 pesos, y la Asamblea Legislativa más costosa y con la mayor opacidad en toda la República Mexicana, así como los institutos electorales más caros de América Latina, ¡somos la democracia más cara del mundo! Pero, pues, “no te dejes engañar”.

Después de la denuncia y el descontento social que generó la fallida propuesta de redacción del artículo 21 de la mal parida Asamblea Constituyente, el Jefe de Gobierno se vio obligado a manifestar que en caso de que está propuesta –suya, por cierto- sea aprobada, utilizará su derecho de veto para evitar la que quizás sea la propuesta de ley más repudiada en las últimas décadas.

A eso llevaron los genios redactores de la Constitución esta intentona por darle más dientes al gobierno, para sangrarnos más a los contribuyentes.

Hay quienes se tiran al suelo, denunciando que hay un político presidenciable que en caso de ganar en el 2018, llevaría a México a gobiernos como el de Venezuela o Cuba. Hoy en 2016, políticos perredistas, respaldados por priistas y panistas, intentaron hacer algo peor que lo que hay en aquellos países: un ataque directo a la propiedad privada, disfrazada de la mentada plusvalía, atropellando derechos constitucionales.

Así de congruentes son los principales operadores del gobierno perredista de la Ciudad de México, con nombre y apellido, Jorge Romero Herrera, coordinador de los panistas en la Asamblea Legislativa, y Mariana Moguel, Presidenta del PRI en la Ciudad de México. Sólo hay que echarle un vistazo a lo que han aprobado en la Asamblea Legislativa, y sus acuerdos políticos con el gobierno de esta Ciudad, para afirmar lo que estoy escribiendo.

A propósito de esto, me queda la duda si Dunia Ludlow (PRI) y Margarita Martínez Fisher (PAN) aprobaron la nueva Ley de Vivienda de la Ciudad de México con un voto de conciencia y en favor de sus vecinos, u obedeciendo a sus jefes políticos. Al PRD ni siquiera mencionarlo, dejó de ser un partido de izquierda, vil empleado y títere del gobierno de Miguel Ángel Mancera.

La Asamblea Constituyente tiró al suelo la gran oportunidad histórica de trascender, al poder haberle dado a la Ciudad de México la mejor Constitución de la Nación a 100 años de la promulgación de nuestra Carta Magna: la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Todo por unos míseros pesos, esos sí, con muchos ceros de denominación. Repudian a Duarte el prófugo, pero siguen fielmente su ejemplo: robar al pueblo.

#CiudadanoIncómodo para Constituyentes corruptos, farsantes, cínicos, y usureros. 

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