Polyforum, preservar mediante el diálogo

Publicado por Staff on Jue, 12/18/2014 - 14:05
Opinión de: 
Leticia Varela

De inmediato se gestó un amplio movimiento social en su defensa. Vecinos, intelectuales, artistas, organizaciones civiles y políticas, e incluso es mismo gobierno del Distrito Federal, todos, levantaron la voz para frenar el proyecto. Decenas de miles de firmas en pro del Polyforum se reunieron en poco tiempo, sin que en esa conjunción importara condición socioeconómica, ideología, género o credo.

Aun cuando legalmente estaba protegido por un decreto presidencial que declaraba monumento artístico nacional “la totalidad de la obra realizada por el artista mexicano David Alfaro Siqueiros, por considerar que reviste un valor estético relevante…” (José López Portillo, 18 de julio de 1980); y por la Carta de Venecia, firmada por México (ampara monumentos artísticos e históricos estableciendo que “el monumento no puede ser separado de la historia de la que es testimonio, ni del ambiente en el que se encuentra. Por lo tanto, el cambio de una parte o de todo el monumento no puede ser tolerado más que cuando la salvaguardia de un monumento lo exija, o cuando esté justificado por causas de relevante interés nacional o internacional”), sin duda la participación de la gente fue decisiva para determinar el resultado. De otra forma, probablemente el desenlace hubiera sido otro, o aún subsistiría incertidumbre al respecto.

Esto viene a colación porque hay algo que no podemos olvidar: en el Programa Delegacional de Desarrollo Urbano de la delegación Benito Juárez existen 222 inmuebles catalogados para su protección, de los cuales, a ciencia cierta, algunos han sido afectados o están en proceso de serlo, ante la indiferencia de autoridades y comunidad.

Lo sucedido con el Polyforum debe llamarnos a atender el resto del patrimonio que poseemos como Benito-juarenses. Si pudimos contener una tentativa de empobrecer el acervo cultural, me parece que lo mismo debemos hacer con otros sitios y rubros característicos de nuestro entorno vecinal.

Y más todavía. La ejemplar actuación cívica en torno al Polyforum, debe guiarnos para efectuar otro tipo de ejercicios cuando de mejorar las condiciones de la comunidad se trata. Me parece que el diálogo, la comunicación honesta, es un paso importante para atender nuestra problemática como vecinos. Si fuimos capaces de conservar para todos el Polyforum, ¿será que no podamos ponernos de acuerdo en cómo utilizar el espacio público de nuestra manzana?

Los pequeños acuerdos conducen a la armonía colectiva.

 

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