¿Por qué se debe aumentar el salario mínimo?

Publicado por Staff on Lun, 12/22/2014 - 13:25
Opinión de: 
Margarita Elena Tapia Fonllem

El pasado jueves 18 de diciembre de 2014, militantes y simpatizantes del Partido de la Revolución Democrática nos manifestamos frente a la Comisión Nacional de Salarios Mínimos para exigir que no se actualice el salario mínimo hasta en tanto no se resuelvan las reformas legislativas en el tema.

De sobra es conocido que el salario mínimo ha sufrido un deterioro gradual, de tal forma que hoy no representa una medida para que una persona cubra sus necesidades de gasto. Se calcula que en tres décadas, se ha perdido 70% de su valor real, por lo que es insuficiente para que un trabajador o trabajadora puede pagar bienes y servicios que componen una canasta básica, ya ni siquiera una canasta básica alimentaria. Es por ello que muchas personas tienen que buscar otros ingresos: algunas emigran a otras regiones o países, otras tienen una doble o hasta triple jornada, otras se insertan en la economía informal que, como es lógico, deja más ingreso disponible, pues se evita el pago de impuestos.

La pobreza de ninguna manera es sinónimo de criminalidad. Sin embargo, la solución de fondo a los problemas de violencia que aquejan a nuestro país se encuentra en el combate a la desigualdad económica, de tal forma que las actividades ilícitas como robo, secuestro, extorsión y asesinatos pierdan su atractivo económico. No habrá nunca policías ni cárceles suficientes para desactivar a los grupos del crimen organizado si no se termina con su poderío económico y se dan oportunidades a las personas para que tengan un piso mínimo de bienestar en actividades legales.

En la Cámara de Diputados hemos dado un paso necesario, como era la desvinculación del salario mínimo de otras variables que lo toman como referencia, tales como el cálculo de multas, créditos, etcétera. Resta que la Minuta recibida por la Cámara de Senadores sea discutida con urgencia al comenzar el año y que se apruebe en las legislaturas de los Estados, de tal forma que con la reforma la Comisión Nacional de Salarios Mínimos no tenga excusas para ajustar el salario mínimo de acuerdo a las necesidades básicas de las trabajadoras y los trabajadores.

Es evidente que un mayor ingreso permite a las personas satisfacer sus necesidades y aumentar su bienestar, especialmente para quienes reciben menos recursos; sin embargo, con frecuencia ciertos grupos con gran poder político y económico alegan que el impacto económico puede ser negativo.

Contrario a esos argumentos, podemos afirmar el aumento de los salarios mínimos es conveniente para toda la población, no sólo para las personas trabajadoras que reciben las remuneraciones más bajas. En el PRD estamos convencidas y convencidos que la elevación del salario mínimo no traerá consecuencias adversas para la economía por diversas razones:

En primer lugar, porque pueden diseñarse y consensarse esquemas de incentivos fiscales para que las empresas puedan cubrir el aumento sin afectar sus estados financieros.

En segundo lugar, porque el nivel de los salarios mínimos es tan bajo, que el aumento representa una alteración marginal que no generaría inflación.

En tercer lugar, el aumento del ingreso disponible estimulará el consumo y el ahorro, lo que tendría un efecto positivo sobre las principales variables macroeconómicas.

En cuarto lugar, el efecto sobre el bienestar de las personas, al tener mayores ingresos, permitirá un aumento en la productividad.

En quinto lugar, será un incentivo gradual para que más personas se inserten en la economía formal, pues equilibrará gradualmente las expectativas de los ingresos comparados entre una actividad remunerada formal y una informal.

Por tales razones, seguiremos en nuestra lucha para que en las instituciones políticas se le dé prioridad a la discusión sobre los salarios mínimos y que podamos comenzar un nuevo camino para reducir la desigualdad en nuestro país.

 

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