Libre en el Sur

Brugada, de fomentar los ‘fan fest’ al ‘quédate en casa’ futbolero

Tras cuatro muertes en el Ángel, el Gobierno capitalino pasó de promover los fan fest a pedir que la afición celebre desde casa

El viraje corona una estrategia mundialista cuestionada por su propaganda, sus gastos y el abandono de problemas urgentes de la ciudad.

STAFF / LIBRE EN EL SUR

“Que la fiesta no se convierta en un riesgo. Celebra donde estás”, dice el cartel que el Gobierno de la Ciudad de México comenzó a colocar la tarde de este sábado en distintos puntos de la capital. El mensaje representa un brusco cambio de discurso respecto del que la administración de Clara Brugada sostuvo durante semanas para alentar la asistencia a los fan fest y a las concentraciones callejeras con motivo del Mundial de Futbol.

El viraje llega apenas unos días después de la tragedia ocurrida en las inmediaciones del Ángel de la Independencia, donde cuatro personas perdieron la vida y decenas más resultaron lesionadas o requirieron atención médica durante los festejos por el triunfo de la Selección Mexicana.

El mensaje oficial parece un mea culpa sin asumir la culpa.

Porque si hoy la autoridad advierte que las aglomeraciones representan un riesgo, fue la propia administración capitalina la que convirtió las calles en el escenario de la “fiesta mundialista”. Desde la propaganda institucional hasta la promoción de los fan fest, el gobierno alentó a miles de personas a salir a celebrar.

Hoy, sin embargo, el mensaje es exactamente el contrario.

En lugar de asumir alguna responsabilidad política o moral por la tragedia, el Gobierno capitalino optó por cambiar la narrativa: donde antes invitaba a llenar plazas y avenidas, ahora recomienda permanecer donde cada quien se encuentre.

La tragedia del Ángel no fue un accidente imprevisible. Era evidente que un triunfo de la Selección Mexicana detonaría concentraciones multitudinarias. Lo que terminó exhibiéndose fue la insuficiencia del operativo para controlar una celebración que la propia autoridad contribuyó a convocar.

Pero el traspié no es aislado. Desde antes del arranque del Mundial, la estrategia de la administración de Clara Brugada ha estado marcada por decisiones cuestionadas. Primero vino la llamada “ajolotización” de la ciudad, convertida en una costosa campaña de imagen que muchos consideraron más propagandística que útil.

Después llegaron intervenciones urbanas, espectáculos, promoción turística y gastos relacionados con el Mundial cuyos montos y prioridades han sido objeto de cuestionamientos por la escasa transparencia con que se han ejercido y por la oportunidad de esas inversiones.

Todo ello mientras la ciudad enfrenta problemas mucho más apremiantes. Las lluvias de los últimos días han vuelto a exhibir un drenaje insuficiente y vialidades convertidas en ríos. Colonias enteras padecen inundaciones recurrentes; miles de baches siguen sin repararse; abundan las banquetas deterioradas, las fugas de agua, el alumbrado deficiente y un mantenimiento urbano que dista mucho de estar a la altura de las necesidades de una capital de más de nueve millones de habitantes.

La pregunta resulta inevitable: ¿eran realmente ésas las prioridades?

El Mundial representa una oportunidad para proyectar a la ciudad ante el mundo, pero difícilmente puede convertirse en argumento para relegar problemas que afectan todos los días a millones de capitalinos.

El cartél del gobierno de CDMX.. Foto: Especial

El cartel que ahora invita a “celebrar donde estás” es mucho más que una recomendación preventiva. Es el reconocimiento implícito de que la estrategia seguida hasta ahora fracasó.

Sólo que ese reconocimiento llega sin autocrítica, sin admitir errores y sin asumir la parte de responsabilidad que corresponde a una administración que pasó de promover los fan fest al “quédate en casa” futbolero apenas después de que la fiesta dejara cuatro muertos.

Como parte de ese viraje, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil puso en marcha una campaña para desalentar las concentraciones espontáneas durante los partidos del Mundial. Además de colocar carteles con la leyenda “Que la fiesta no se convierta en un riesgo. Celebra donde estás”, recomienda seguir los encuentros desde casa o en sitios seguros, evitar lugares saturados, mantenerse alejado de aglomeraciones, identificar rutas de evacuación y atender las indicaciones de las autoridades.

El problema es que esas medidas preventivas llegan después de la tragedia y no antes, cuando el propio Gobierno de la Ciudad alentaba a los capitalinos a salir a las calles para vivir la fiesta mundialista.

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