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Crece México apenas 0.7% en 2025: el peor desempeño en cinco años

El INEGI confirma el dato preliminar del PIB: 0.7% de crecimiento anual, por debajo del potencial del país y muy lejos de las promesas oficiales.

La economía de México opera por debajo de su capacidad desde 2022; el nuevo gobierno heredó un aparato productivo debilitado y sin impulso.

STAFF/LIBRE EN EL SUR

La economía mexicana creció apenas 0.7 por ciento en 2025, su menor tasa de expansión en cinco años, de acuerdo con la estimación oportuna del Producto Interno Bruto (PIB) publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). El dato confirma una desaceleración sostenida desde 2022 y marca el cierre de un sexenio con bajo crecimiento promedio.

El resultado quedó por debajo del 1.0 por ciento previsto por la Secretaría de Hacienda y apenas por encima del 0.6 por ciento anticipado por el Fondo Monetario Internacional. El Banco de México, por su parte, había ajustado su proyección a 0.3 por ciento en su último informe trimestral.

Por sectores, las actividades terciarias —comercio, turismo y servicios financieros— crecieron 1.4 por ciento anual. En contraste, las actividades secundarias —industria, manufactura y construcción— retrocedieron 0.7 por ciento, mientras que las primarias —agricultura, ganadería y pesca— cayeron 2.1 por ciento.

En el cuarto trimestre del año, el PIB avanzó apenas 0.1 por ciento respecto al trimestre anterior, lo que sugiere un estancamiento técnico. La economía opera por debajo de su capacidad desde hace al menos dos años, sin que las políticas públicas hayan logrado revertir la tendencia.

Analistas del sector privado atribuyen el bajo dinamismo a una combinación de factores: menor crecimiento en Estados Unidos, incertidumbre regulatoria en sectores clave como energía, caída de la inversión fija bruta y un entorno de tasas de interés elevadas que ha limitado el consumo y el crédito.

“El país enfrenta un entorno de bajo crecimiento estructural. México lleva años sin una política económica que fomente la inversión privada, la innovación y la productividad”, advirtió Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base.

El sexenio que concluyó en 2024 deja un crecimiento promedio anual inferior al uno por ciento, muy por debajo del promedio histórico. Tras el rebote de 2021, la economía perdió fuerza de forma sostenida. La narrativa oficial de estabilidad macroeconómica no logró traducirse en dinamismo productivo.

El nuevo gobierno, que asumió funciones en octubre pasado, enfrenta un panorama complejo: bajo crecimiento, informalidad persistente, rezagos en infraestructura y una presión fiscal creciente. La herencia económica incluye además un aparato productivo debilitado y una brecha creciente respecto al potencial del país.

El dato del INEGI será revisado en las próximas semanas, pero difícilmente cambiará el diagnóstico: México cerró 2025 con una economía estancada, sin motores claros de crecimiento y con un entorno interno que sigue sin ofrecer certidumbre para la inversión.

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