Libre en el Sur

Los desastres no son naturales; son culpa de la humanidad

IXMIQUILPAN, HIDALGO, 10SEPTIEMBRE2021.- Familias y negocios de Ixmiquilpan sufrieron la perdida total de sus bienes tras el desbordamiento del Río Tula a causa de la saturación de las presas del estado. Los residentes reportaron que fue hasta el día de hoy que el nivel del agua descendió por lo que pudieron ingresar a sus viviendas. FOTO: GALO CAÑAS/CUARTOSCURO.COM

Diversos eventos causan graves estragos por la inadecuada urbanización, falta de planeación, desigualdad y pobreza.

STAFF / LIBRE EN EL SUR

Las catástrofes son eventos construidos socialmente cuyos graves estragos a nivel humano no dependen de la naturaleza sino de la inadecuada urbanización, falta de planeación, condiciones inseguras, insalubridad, desigualdad y pobreza, afirmó la investigadora del Instituto de Geografía (IGg) de la UNAM, Irasema Alcántara Ayala.

Amenazas como los sismos, tsunamis y erupciones volcánicas, que tienen origen natural, se convierten en devastaciones porque existen sociedades vulnerables expuestas a ellos. Las inundaciones, sequías y deslizamientos de tierra son socio-naturales, pues la actividad humana incorrecta está relacionada con su ocurrencia, señaló. 

Alcántara Ayala ofreció la conferencia a distancia “Desastres: hacia la comprensión y concientización del riesgo y su inaplazable reducción”, dentro del ciclo Después del 2030: Mujeres líderes por un futuro sustentable”, organizado por la Coordinación Universitaria para la Sustentabilidad (COUS) de la UNAM. 

En las últimas décadas hemos sido testigos de las consecuencias de las adversidades tanto en países de economías avanzadas, como Japón y Estados Unidos, así como en aquellos con mayor desigualdad y pobreza, como Haití, abundó.

“La Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres dio a conocer que el número e impacto de los ocurridos en las primeras dos décadas de este siglo duplicaron los sucedidos durante los dos últimos decenios del siglo pasado”, refirió. 

De 2000 a 2019 se registraron más de siete mil sucesos, en contraste con los más de cuatro mil de la década anterior. Asimismo, el número de víctimas fatales se incrementó en ambos periodos de 1.19 a 1.23 millones. “En la última década más de cuatro billones de personas fueron afectadas, mientras que las pérdidas económicas se calcularon en alrededor de tres trillones de dólares americanos”, añadió. 

En el mismo lapso, la mayor cantidad de catástrofes ocurrió en Asia y América, mientras que las asociadas con inundaciones fueron con más consecuencias y preocupación en todo el mundo. “China, Estados Unidos e India fueron los países donde se registraron más desastres con 577, 470 y 321 eventos, respectivamente. México ocupó el lugar número ocho con 130”, detalló. 

Alcántara Ayala comentó que para entender el riesgo de estos eventos se requiere visión integral para identificar y reconocer las complejas interacciones de los sistemas sociales y ambientales en un contexto de cambio global. 

Explicó que la gestión integral es un proceso social complejo que involucra a los tres órdenes de gobierno (federal, estatal y municipal), así como a los sectores de la sociedad, y está dirigido a la identificación y aplicación de políticas y estrategias, a fin de disminuir nuevas contingencias y las existentes.

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