El reportaje de Emeequis expone que los fondos se destinaron supuestamente al desarrollo de la plataforma digital DIGIPRiS y servicios tecnológicos.
El IPN –denuncia– subcontrató a empresas fachada que carecían de infraestructura y personal para cumplir con los contratos.
STAFF / LIBRE EN EL SUR
El fantasma de los grandes desvíos institucionales vuelve a cobrar forma en las dependencias federales y las instituciones educativas del país. De acuerdo con una investigación exhaustiva publicada por el portal Emeequis y firmada por el reportero Miguel Ángel Teposteco Rodríguez, se ha detectado un presunto fraude millonario que involucra de manera directa a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios y al Instituto Politécnico Nacional, replicando paso a paso el conocido modus operandi de la Estafa Maestra mediante la celebración de acuerdos que eludieron los procesos ordinarios de transparencia, fiscalización y competencia abierta.
El mecanismo financiero, documentado a fondo en el reportaje de Emeequis, comenzó con la firma de convenios específicos entre ambas instituciones bajo la justificación formal de desarrollar, actualizar y operar herramientas tecnológicas clave, específicamente la plataforma digital DIGIPRiS, diseñada para agilizar trámites sanitarios, así como de prestar diversos servicios de apoyo técnico, consultoría y mantenimiento informático.
Tal como expone el reportero de Emeequis en su texto, esta figura legal de contratación directa entre entes públicos se utilizó como el vehículo perfecto para saltarse los procedimientos establecidos en la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público, permitiendo transferir los fondos federales sin someterlos a una licitación pública rigurosa.
Para desmenuzar con precisión la ruta del quebranto financiero, la investigación de Emeequis detalla los siguientes puntos clave sobre la operación:
El origen del convenio: La Cofepris canalizó los recursos públicos directamente hacia el Instituto Politécnico Nacional amparándose en el artículo de excepción que permite la colaboración entre dependencias del Estado y casas de estudio, eludiendo así la concurrencia de ofertas en el mercado.
La fachada tecnológica: El objeto contractual principal giró en torno al fortalecimiento informático, la digitalización de procesos y el mantenimiento de herramientas de control sanitario como DIGIPRiS, justificando así la necesidad de presupuestos elevados bajo el argumento de innovación institucional.
La cadena de subcontratación ilegal: Tal como documenta el reportero Miguel Ángel Teposteco Rodríguez, una vez que el dinero cayó en las cuentas bancarias institucionales del Politécnico, la administración correspondiente comenzó a pulverizar el presupuesto mediante la celebración de contratos secundarios con una red de empresas privadas que funcionaban como intermediarias.
Compañías sin capacidad real: Las indagatorias de Emeequis señalan que estas empresas subcontratadas no contaban con oficinas operativas funcionales, carecían de plantillas de personal especializado en tecnologías de la información y presentaban irregularidades fiscales crónicas, perfilándose como empresas fachada o factureras.
Simulación de entregables: Los datos financieros y de auditoría recopilados en el reportaje confirman que una parte sustancial de los trabajos tecnológicos facturados jamás se materializó en herramientas operativas útiles para la Cofepris, perdiéndose el rastro del dinero entre traspasos bancarios opacos.
Ante las graves revelaciones aportadas por el equipo de investigación de Emeequis y el seguimiento puntual de su reportero Miguel Ángel Teposteco Rodríguez, diversos especialistas en transparencia, organizaciones civiles y legisladores han comenzado a exigir una auditoría forense profunda y reformas legales urgentes para cerrar de manera definitiva los vacíos históricos en los convenios interinstitucionales que siguen operando como un boquete financiero por el cual millones de pesos del erario federal terminan desviándose hacia bolsillos particulares con total impunidad.
comentarios

