Libre en el Sur

Estudio de CONAPRED en el marco del Día de las Trabajadoras del Hogar

El pasado 30 de marzo se celebró el día de la Trabajadora del Hogar, conmemoración producto de los movimientos sociales delastrabajadoras en América Latina, a fin de reivindicarelderecho al trabajo decente delas personas dedicadas al trabajo doméstico remunerado.

Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE),en México existen 2 millones 300 mil personas dedicadas al trabajo doméstico remunerado;de éstas, sólo 198 mil 937 son hombresy el resto son mujeres.

En pleno siglo XXI, las condiciones laborales delas personas dedicadas al trabajo del hogar,o trabajo doméstico remunerado, son de francaesclavitud debido a la desvalorización social de las actividades que componen este trabajo (limpieza general, lavado y planchado de ropa, preparación de alimentos, cuidado de personas adultas mayoresy de infantes), así como delos resabios de la esclavitud yservidumbre colonial que aúnperviven en la sociedad actualexpresados en formas de discriminación y desigualdad.

El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) es una institución que ha tratado de visibilizar el problema de discriminación que padece el mencionado sector, a través de artículos, programas, estudios y encuestasdestacando la problemáticapara llamar la atención de la sociedad sobre este asunto de discriminación de grandes proporciones.

Es importante celebrar y otorgar un merecido reconocimiento a la reciente encuesta de CONAPRED, presentada la semana pasada en el marco de la conmemoración del 30 de marzo; ya que son pocos los estudios, estadísticas y datos disponibles que consideran a las trabajadoras del hogar y, menos aún, los que toman el punto de vista del empleador. La encuesta representa una oportunidad para visualizar los requerimientos las necesidades de este sector desde las perspectivas legislativas, de políticas públicas yde cambio cultural.

Dicha encuesta derivó en el estudio denominado Las Condiciones Laborales para las Trabajadoras Domésticas. La encuesta fue realizada en seis entidades representativas de las distintas zonas geográficas y económicas del país: Jalisco, Baja California, Chiapas, Nuevo León, Puebla y Distrito Federal.

La muestra estuvo compuesta de 1,243 trabajadoras y 1,240 empleadoras,cuyoobjetivo fue dimensionar el trabajo doméstico desde el punto de vista empleadoras y trabajadoras; arrojó datos interesantes sobre este sector económico, los cuales nos permiten reconocer la discriminación laboral a la que están expuestas las trabajadoras, en contraste con la percepción de sus empleadoras. La encuesta fue realizada en el mes de octubre de 2014.

Entre los datos que considero de mayor relevancia están los siguientes:

Las trabajadoras domésticas tienen en promedio 35 años, el 33 por ciento de ellas inician suactividad siendo menores de dieciocho años mientras queel 21 por ciento no tiene,actualmente, la edad mínima legal para trabajar; es Chiapas el estado en donde las trabajadoras inician su labor a edades más tempranas.

El 25por ciento de las trabajadoras del hogar ha desempeñado durante 10 años este trabajo, indicador que expresa una baja movilidad en el empleo.

El 55 por ciento de trabajadoras del hogar no ha concluido su educación básica (la primaria).El 30 por ciento de ellas reporta tener la escolaridad de tercero de secundaria, el 13 por ciento estudios de bachillerato. En contraste el 55 por ciento de sus empleadoras cuenta con estudios superiores.

El 46 por ciento de las trabajadoras, que participaron en la encuesta, reporta laborar más de 8 horas diarias y el 16 por ciento trabaja 12 horas o más.

El promedio de los salarios semanales que reciben estas trabajadoras es de $1,128.20, si pertenecen a la modalidad de “planta”; y $1,075.38 si son de la modalidad de “entrada por salida”.Los sueldosvarían ligeramente, dependiendo de la ciudad en donde se desempeñenlas trabajadoras, siendo Guadalajara donde son mejor remuneradas y Tuxtla en donde reciben menor remuneración.

La encuesta refleja condiciones laborales desventajosas: el 96 por ciento señala que tiene un contrato laboral sólo de palabra, entre el 70 y 78 porciento reconoce que nunca le han aumentado su salario, el 57 por ciento señala que no recibe aguinaldo, el 66 por ciento de trabajadoras afirma que no gozan de vacaciones pagadas. El 16 por ciento reporta haber sido víctima de despido injustificado y un 14 por ciento de haber sufrido insultos y humillaciones. En contraste la percepción de las empleadoras no les permite ubicar las desventajas laborales en los mismos porcentajes que las trabajadoras manifiestan. De manera contradictoria, ambas partes coinciden que debieran tener los mismos derechos que todas las personas trabajadoras.

La encuesta, también,midió aspectos que muestran un tímido cambio cultural.Existe cierta disposición de las empleadoras y empleadas a dar entrada a la contratación por escrito:dos terceras partes, tanto de trabajadoras como de empleadoras, señalan que estarían dispuestas a firmar un contrato laboral en caso de que hubiera una ley que así lo obligara. Además,señalan disposición a inscribir a la trabajadora al seguro social,en tanto las aportaciones provengan de ambas partes.

Existe un marcadodesconocimiento del marco legal sobre trabajo doméstico, por ambas partes:el 91 por ciento de las trabajadoras desconocen sus derechos, en tanto que el 80 por ciento de las empleadoras dice no conocer la ley.

El estudio expone múltiples aspectos sobre el tema laboral, perfiles socioeconómicos, razones para desempeñarse en ese ámbito laboral, argumentos de las empleadoras para solicitar ese servicio, etcétera. El tema nos impone un gran reto; por ello, es importante impulsar acciones desde los ámbitos legislativo, gobierno y ciudadanía, para que las trabajadoras del hogar gocen de condiciones óptimas en el marco de sus derechos humanos y laborales.

Estimados lectoras y lectores, quienes estén están interesados en este estudio, pueden consultarlo en la siguiente dirección electrónica:

http://www.conapred.org.mx/userfiles/files/TH_completo_FINAL_INACCSS.pdf

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