Libre en el Sur

Los imprescindibles paramédicos

Los paramédicos han demostrado ser un recurso invaluable y esencial para la sociedad. Y sin embargo no reciben una compensación justa.

POR NADIA MENÉNDEZ DI PARDO

En el amplio panorama de los procesos de salud, enfermedad, atención, el papel que han representado los paramédicos ha sido fundamental para salvar vidas y brindar cuidados y atención en momentos de crisis y emergencias.

El surgimiento de los paramédicos en el país marcó un hito importante en la evolución de los servicios de emergencia, transformando la forma en que se abordaban situaciones críticas de salud. A través de este artículo, describiremos la cronología de su aparición y su importancia en la historia de México.

Recordemos que antes de la existencia de los paramédicos, la atención de emergencias médicas se veía obstaculizada y limitada por la falta de personal y de recursos, en muchas ocasiones, los médicos de hospitales y clínicas eran los responsables de responder a las emergencias fuera de sus instalaciones, lo que  se traducía en que el paciente tenía que ser trasladado al hospital para recibir atención, lo que resultaba en retrasos críticos en situaciones que requerían una atención inmediata. A su vez el traslado se complicaba ya que la falta de vehículos adecuados y equipados dificultaba la movilización. Otro aspecto fundamental en la atención de emergencias médicas era el conocimiento en la atención prehospitalaria.

A pesar de las limitaciones, la sociedad y la ayuda vecinal desempeñaron un papel importante en la atención de emergencias médicas, ya que los mismos si se encontraban cercanos a la escena de la emergencia eran los primeros en responder y brindar asistencia básica.

La noción de atención prehospitalaria, comenzó a tomar fuerza en México en la década de 1970. A medida que aumentaban los accidentes de tráfico y otro tipo de emergencias médicas, se reconoció la necesidad de contar con profesionales capacitados para brindar atención médica de urgencia en el lugar de los hechos. Fue en este contexto donde los paramédicos comenzaron a tener un espacio importante y crucial de acción.

A finales de los años setenta, distintas instituciones médicas y autoridades de salud comenzaron a colaborar para establecer programas de formación paramédica, dada la importancia de brindar atención con mayor rapidez. Estos programas se centraron en brindar a los paramédicos las habilidades necesarias para responder de manera efectiva ante situaciones de emergencia.

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) fue una de las instituciones pioneras en implementar cursos formativos en colaboración con hospitales y servicios de emergencia.

Durante la década de los ochenta, fue un periodo clave en México, por la creación de los primeros servicios de emergencia. En 1984, el sistema de Atención Médica de Urgencias (SAMU) en la ciudad de México estableció las bases y la estructura para responder a emergencias médicas en tiempo real y con mayor eficacia.

Recordemos entonces, que la importancia de los paramédicos en la historia de México, radicó en su capacidad para proporcionar atención médica en el lugar de la emergencia. Su presencia ha sido fundamental para estabilizar a los pacientes antes de su traslado al hospital, lo que muchas veces se refleja y marca la diferencia radical entre la vida y la muerte. Los paramédicos han sido una pieza clave, medular y fundamental en situaciones como accidentes, desastres naturales, eventos masivos, donde su rápida intervención y conocimientos médicos han salvado innumerables vidas.

En resumen, el surgimiento de los paramédicos en México, ha representado un capítulo esencial en la historia de la atención médica de emergencia en el país. A través de la creación de los servicios de emergencia, programas formativos y de capacitación, y equipos especializados, los paramédicos han demostrado ser un recurso invaluable y esencial para la sociedad. Pero no olvidemos que la compensación económica que reciben por sus servicios han sido objeto de discusión y debate en muchos países. El sueldo de un paramédico puede variar según la región, el nivel de experiencia y la institución en la que trabajen. Sin embargo, el sueldo promedio suele ser relativamente bajo en proporción con la importancia crítica de su trabajo. Existen disparidades e inequidades respecto a otros profesionales, como enfermeras o técnicos de laboratorio.

Los paramédicos enfrentan una amplia gama de responsabilidades que incluyen la evaluación, estabilización de pacientes en situaciones de emergencia, la administración de medicamentos, la realización de maniobras de resucitación y el transporte seguro de los pacientes al hospital.

La profesión del paramédico no solo implica responsabilidades médicas, sino también un alto nivel de estrés emocional y físico. Los paramédicos se enfrentan a situaciones traumáticas, como accidentes graves, ataques cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, a heridos por armas de fuego o por armas punzo cortantes.

Además trabajan en turnos prolongados y en condiciones a menudo adversas, lo que puede tener un impacto en su salud y bienestar. La naturaleza impredecible de su trabajo, exige una respuesta expedita y efectiva en todo momento. Ellos se enfrentan a grandes desafíos de manera constante, experimentan emociones diversas, lo que conlleva a pensar que es esencial que los mismos reciban una compensación justa y acorde con la importancia de su papel en la sociedad.

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