Libre en el Sur

Mancera, sobre ruedas

Mal y de malas siguen en los cuarteles de campaña de las damas que intentan ir en pos del gobierno capitalino. or los rumbos de la colonia Del Valle, en la sede nacional del panismo, la señora Isabel Miranda de Wallace se ha visto más preocupada y ocupada en limpiar su imagen, luego del procesazo, que en integrar un equipo e iniciar con el pie derecho su campaña. Dicen que ni coordinador de campaña tiene, pues apenas le dio el sí Fernando Simón Gutiérrez, coordinador de giras de la hermana del presidente Calderón en su intento por conquistar Michoacán, sólo que el diputado panista por Coahuila no conoce el Distrito Federal y ha sufrido descalabros político-electorales en su tierra natal. Así que el panorama luce desolador, pese a que el jefe Diego Fernández de Cevallos ha dicho que la asesorará.

Las publicaciones de la revista Proceso fueron, sin duda tremendos misiles al interior del PAN capitalino, pues devela a una candidata vulnerable, pues la muestra de carne y hueso, como una empresaria que en la defensa de sus intereses ha sido prepotente y desafiante a la autoridad. El semanario la acusa de mentirosa y asegura que fue capturada y recluida en el reclusorio Norte, además de gustar de los privilegios que da el poder.

Al interior del PRI capitalino las cosas tampoco van muy bien. No se han podido subsanar las diferencias entre Beatriz Paredes, candidata de “unidad” y Cuauhtémoc Gutiérrez, líder de los pepenadores y con el mayor número de seguidores tricolores en la ciudad madre del país. Además de que la Tlaxcalteca ha señalado su temor por la fuerza de las izquierdas y que éstas caigan en la tentación de hacer una elección de estado, es decir que pongan en juego todo tipo de recursos lícitos e ilícitos. De ahí la acusación que hicieran los priístas por el abultamiento del padrón electoral del Distrito Federal, lo que no es poca cosa. Por si fuera poco, ronda cierta abulia por la lucha electoral y el efecto Peña Nieto no ha sido el deseado. Las preferencias del voto ubican a Paredes en un segundo lugar a 25 puntos porcentuales del candidato de las izquierdas, una diferencia muy difícil de remontar.

En el cuartel general de las izquierdas las cosas parecen marchar sobre ruedas, y según las últimas encuestas del periódico Reforma, la ventaja no solo se mantiene, sino que se amplía, hasta significar el 55 por ciento de la intención del voto de los chilangos. Miguel Ángel Mancera, como lo hizo durante su gestión como procurador general de justicia del DF, muestra un perfil cauto, incluso respetuoso frente a sus contrincantes. Seguro, muy seguro del amplio margen evita caer en el juego de la guerra sucia. Incluso llaman la atención las reuniones sostenidas con grupos de intelectuales y estudiosos lo que le da un tono más alto, además de sus actividades deportivas dominicales que lo acercan a la ciudadanía. Falta poco por recorrer en ésta lucha por la gran Tenochtitlán, tan sólo dos meses, y las cosas no parecen que cambiarán mucho de como lo he venido diciendo en éste espacio.

La novedad es la aparición de una cuarta contendiente proveniente del Panal, Rosario Guerra, la ex priísta y ex contendiente a la delegación Coyoacán intentará lo imposible: posicionar a su partido en la capital del país, robarle votos a la Wallace.

Compartir

comentarios

Salir de la versión móvil