Libre en el Sur

CARTAS A LOS REYES MAGOS / Una muñeca inspiradora

“Si pudiera pedirles algo, desearía que todas las niñas del mundo siguieran teniendo juguetes que las inviten a soñar. Que los triunfos que se han transformado en derechos para las niñas y mujeres del mundo sean algo más que papel y pasen a ser derechos universales reales en la práctica”.

POR MELISSA GARCÍA MERAZ

Queridos Reyes Magos,

Ha pasado mucho tiempo desde que les escribí por última vez, pero este año tengo la oportunidad de retomar esta hermosa tradición. En el pasado, cada carta que les enviaba tenía una petición muy especial: una muñeca Barbie. Sin embargo, este año, en lugar de pedirles otra muñeca, quisiera pedirles algo diferente: un recuerdo y una evocación de lo que esas Barbies han significado en mi vida.

A lo largo de los años, cada Barbie que he recibido de ustedes no ha sido solo un juguete, sino una ventana a mundos de posibilidades. Especialmente, quiero agradecerles por aquellos accesorios que cambiaron mi vida, y aquí no me refiero a Ken. sino la casa de campaña de Barbie y el auto que la acompañaba, así como el set que incluía un dormitorio y una oficina transformable en un escenario. Todo esto me mostró como un simple juego puede cambiar las normas de género. Con mi Barbie, jugaba horas a vestirla para ir al trabajo, a la oficina, ella tenía su pequeño maletín y su teléfono de mano. A través de tantos años de juegos, mi Barbie pasó de una exitosa oficinista a una gran artista.

Las identidades pueden ser múltiples, las mujeres pueden ser profesionistas, artistas, deportistas y soñar y aspirar a ser multifacéticas y exitosas en diferentes áreas. Esto se vincula directamente con las teorías de la identidad colectiva y cómo las y los individuos pueden adoptar varias identidades dentro de una sociedad. Esto no es una cosa trivial, sino que los individuos en esta época hipermoderna pueden tener diferentes identidades que, en el pasado, podrían haberse considerado como contradictorias. La identidad más sobresaliente era la de ser madre o esposa, pero a través de todos los procesos asociados a movimientos sociales, luchas colectivas y derechos ganados, las mujeres, cada vez más, rompen los lazos tradicionales a como deberían ser o comportarse, apropiándose de identidades múltiples en los deportes, la ciencia y las artes, pero no por ello alejándose de la vida en pareja, la maternidad y otras esferas completamente compatibles. Aun cuando no todas las mujeres, adolescentes y niñas gozan de este privilegio, las transformaciones y luchas generacionales implican que, un día, una sociedad más equitativa, ganada a través de las luchas colectivas, les permita a todas cumplir el sueño de ser lo que ellas decidan. Impulsando a muchas a seguir luchando porque todas tengan los mismos sueños y derechos.

A través de todos estos accesorios y estilos de vida, Barbie refleja y a la vez influye en las tendencias del consumismo. Los juguetes como Barbie no solo reflejan las normas culturales, sino que también pueden ser utilizados para desafiar y cambiar estas normas. A través de los años no solo he tenido celulares rosas, que por supuesto, vienen de grandes empresas, pero donde estás mismas empresas se ven influenciadas por el gusto de mujeres de todas las edades.

Hoy, las chicas asisten a centros escolares, juegan deportes, tienen títulos escolares, son veterinarias, abogadas, tenistas, cantan y escalan entre muchas otras actividades. Se apropian del rosa y del estilo Barbie porque es algo más que consumir cosas, se asocia también a tener cosas que las identifiquen con un empoderamiento nunca antes soñado. Barbie tiene hermosas representaciones como Katya Echazarreta, primera astronauta mexicana por el pisar el espacio en una misión o Frida Kahlo, famosa pintora mexicana, entre muchas otras.

Hoy no solo tenemos a Barbie en una caja, también tenemos una Barbie en una película. Esta película, que tardó tantos años en llegar, retrata, de forma increíble, cómo Barbie se sale de las narrativas tradicionales y contribuye claramente al empoderamiento femenino.

¿Qué podría pedirles hoy a los reyes magos? Ya no tengo barbies en el escritorio, ahora tengo una computadora, un celular con cámara fotográfica y un escrito en proceso. No tengo una casa rodante que es arrastrada por un auto lujoso, pero sí un pequeño auto y una casa de acampar, un saco para dormir y muchas ganas para ver las estrellas. Tampoco tengo un estudio de lujo con batería, pero tengo una guitarra que no sé tocar bien, pero sigo intentando y muchas noches libres para cantar en karaoke. Si pudiera pedirles algo, desearía que todas las niñas del mundo siguieran teniendo juguetes que las inviten a soñar. Que los triunfos que se han transformado en derechos para las niñas y mujeres del mundo sean algo más que papel y pasen a ser derechos universales reales en la práctica. Que sigan teniendo juegos que les signifiquen tanto ensoñaciones como promesas por cumplir, que todas tengan la posibilidad de inspirarse en la infancia como yo lo hice.

Les agradezco profundamente por todos mis juguetes, pero aún más por darme una fuente de inspiración. Barbie es algo más que una muñeca hermosa, es una muñeca multifacética que nos sigue inspirando a todas. Gracias a mi madre por haber sido mi Reyna Maga, por todas las Barbies, accesorios, y sueños que se cumplieron cada año, en donde quiera que estés, gracias.

*Psicóloga social.

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