En apenas tres meses, puestos se triplican y operan en tres turnos
Vecinos denunciaron omisión de la alcaldía BJ pese a más de 150 firmas y reiteradas solicitudes formales.
STAFF / LIBRE EN EL SUR
El crecimiento acelerado del comercio informal en la zona de Mixcoac, en la alcaldía Benito Juárez, ha detonado la molestia vecinal ante lo que califican como una expansión descontrolada tolerada por autoridades locales y vinculada a la campaña institucional de la alcaldía denominada “Orgullo BJ”.
Desde febrero de 2025, habitantes de la zona ingresaron al menos dos escritos dirigidos al alcalde para solicitar la instalación de una mesa de trabajo que atendiera, entre otros problemas, el aumento del ambulantaje. Ambos documentos —respaldados por más de 150 firmas— no han recibido respuesta formal.
“Primero fue un escrito y luego reiteramos la petición en otro. Nunca nos contestaron”, relata una vecina entrevistada.

Lejos de contener el problema, los vecinos acusan que los intentos de “reordenamiento” han derivado en el desplazamiento de comerciantes hacia calles previamente liberadas, como Andrea del Santo, donde el ambulantaje había sido retirado tras episodios de inseguridad. Durante operativos previos del Gobierno de la Ciudad de México, se despejaron accesos a estaciones del Metro luego de reportes de agresiones y riesgos para mujeres en la zona. Ese orden, sin embargo, se ha revertido progresivamente.
“Nosotros pedimos claramente que no los reacomodaran en otros espacios, pero terminaron colocándolos en mi calle, que llevaba años limpia”, denunció.
El fenómeno se ha intensificado particularmente en los alrededores del Metro Mixcoac —en la salida de la Línea 12— y frente al Colegio Williams, donde actualmente operan alrededor de 15 puestos con una dinámica que cubre prácticamente todo el día. De acuerdo con testimonios vecinales, los comerciantes trabajan en tres turnos: por la mañana hasta cerca de las 11 horas, por la tarde hasta las 16 y por la noche hasta las 23 horas.
En este último turno predominan los puestos de ropa, mientras que durante el día se venden dulces y alimentos preparados. Vecinos advierten la instalación de anafres y cazuelas con aceite hirviendo en plena vía pública. El crecimiento también se extiende sobre avenida Patriotismo, entre Extremadura y Empresa, donde antes había presencia mínima y ahora se ha multiplicado.
‘Díganme dónde los pongo’: Funcionario de la ABJ
Vecinos sostuvieron reuniones con funcionarios de la alcaldía, entre ellos Román Castro, director de Participación Vecinal, así como Víctor Montes, responsable de vía pública, y personal de la Subsecretaría de Programas. Sin embargo, las respuestas han sido, en el mejor de los casos, insuficientes.
En uno de esos encuentros, ante las quejas por la expansión del ambulantaje, Castro reviró con una frase que —según los asistentes— refleja la falta de estrategia institucional: “Díganme dónde los pongo…”.
Aunque se planteó la coordinación con el gobierno central y la elaboración de una propuesta de reordenamiento del comercio en vía pública, los vecinos aseguran que no hay resultados visibles. “Nos dijeron que iban a ver el tema… pero no ha pasado nada”, señalan.
Revolución: el ambulantaje toma la vía primaria
A lo largo de avenida Revolución —una de las principales arterias de la zona— la ocupación del espacio público es ya total. Una hilera continua de puestos cubiertos con lonas invade prácticamente toda la banqueta, obligando a los peatones a descender y caminar sobre el arroyo vehicular, en el borde de la ciclovía.
Las estructuras forman un corredor estrecho y encajonado, donde además se repiten mantas con el logotipo de la alcaldía Benito Juárez y la leyenda “Orgullo BJ”. Para los vecinos, esta presencia no sólo confirma la tolerancia de las autoridades, sino que agrava la contradicción entre el discurso institucional y la realidad del espacio público.
Entre los puestos se comercializa abiertamente mercancía de procedencia irregular —fayuca y productos pirata— junto a dulces, ropa y alimentos, configurando no sólo una ocupación física del espacio, sino una economía paralela a la vista de todos.
El fenómeno resulta particularmente contradictorio a menos de dos meses del arranque del Mundial de Futbol, cuya narrativa oficial ha estado acompañada de promesas de mejora del espacio público. Lejos de ello, el corredor de ambulantes se ha convertido en una suerte de túnel que reduce la visibilidad y pone en riesgo la seguridad de quienes transitan por la zona, especialmente mujeres.
A la par, la presencia de mantas con el emblema “Orgullo BJ” en los propios puestos refuerza la percepción de permisividad institucional. Para los vecinos, la ironía es evidente: ¿se puede estar orgulloso de esta expansión del ambulantaje?
“Se ha generalizado en toda la zona. Todos los vecinos estamos muy molestos”, resume la denunciante.
Para los habitantes de Mixcoac, la falta de respuesta institucional, las evasivas y la tolerancia han convertido el comercio informal en uno de los principales focos de conflicto urbano en la alcaldía Benito Juárez.
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