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Reivindica El Jardín Mexicano el espacio público en Polanco

Festival de Flores y Jardines 2026 apuesta por el paisaje nativo frente al urbanismo de concreto

Del 30 de abril al 3 de mayo, la octava edición del FYJA transforma Masaryk con intervenciones botánicas que exigen ciudades más verdes y habitables.

STAFF / LIBRE EN EL SUR

La Ciudad de México se prepara para recibir la octava edición del Festival de Flores y Jardines (FYJA) 2026, un evento que ha trascendido el ornato estético para convertirse en un manifiesto sobre la recuperación del paisaje original en entornos densamente urbanizados.

Bajo la temática central de “El Jardín Mexicano”, el festival se desarrollará a partir de este lunes 30 de abril y hasta el viernes 3 de mayo, concentrando sus principales intervenciones en la avenida Presidente Masaryk y calles aledañas de la zona de Polanco, donde paisajistas, arquitectos y floristas locales presentarán propuestas que priorizan el uso de especies endémicas y la sostenibilidad hídrica en el contexto urbano actual.

A diferencia de las ediciones previas, que se enfocaban en tendencias internacionales de diseño floral, el FYJA 2026 busca reconectar la identidad de la capital con la herencia botánica de la cuenca del Valle de México. Los organizadores han señalado que el objetivo primordial es demostrar que la arquitectura contemporánea y el desarrollo comercial de alto impacto no deben estar reñidos con la preservación de los ecosistemas locales.

Las instalaciones, que atraen anualmente a miles de visitantes nacionales y extranjeros, utilizarán este año una paleta vegetal compuesta mayoritariamente por agaves, dalias, cactáceas y diversos arbustos nativos que requieren un consumo mínimo de agua, enviando un mensaje crítico ante el escenario de estiaje que atraviesa la zona metropolitana durante este mes de abril.

El festival ocurre en un momento de intenso debate ciudadano sobre la gentrificación y la pérdida acelerada de áreas verdes en las alcaldías Miguel Hidalgo y Benito Juárez. Mientras el desarrollo inmobiliario desenfrenado ha reducido los espacios permeables en las últimas dos décadas, iniciativas como el FYJA proponen el concepto de “jardines efímeros” como un recordatorio visual de la necesidad urgente de infraestructura verde permanente. De acuerdo con datos de la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema), la Ciudad de México cuenta con aproximadamente 14.4 metros cuadrados de área verde por habitante, pero su distribución es profundamente desigual y muchas de estas zonas carecen de un diseño que realmente fomente la biodiversidad local o la polinización de especies clave.

Durante los cuatro días del evento, más de cien establecimientos comerciales participarán decorando sus fachadas con arreglos que, bajo la nueva normativa de sustentabilidad del festival, deben incluir al menos un 60 por ciento de materiales naturales y plantas vivas que puedan ser replantadas posteriormente en parques públicos o jardines privados. Esta disposición busca reducir drásticamente el desperdicio generado por las estructuras masivas de flores de corte que caracterizaron años anteriores. Además de la exhibición en Masaryk, se integrarán talleres de jardinería urbana y conferencias técnicas sobre el manejo de suelos en el Campo Marte, buscando que el interés ciudadano se traduzca en acciones de reforestación en sus propios barrios.

Para la alcaldía Miguel Hidalgo, el festival representa un desafío logístico mayor debido a la afluencia de visitantes que suele saturar las vialidades secundarias del cuadrante. Se ha previsto un operativo coordinado de seguridad y movilidad que prioriza el tránsito peatonal en las zonas de mayor exhibición botánica, fomentando que el recorrido se realice a pie para apreciar el detalle técnico de las intervenciones. El impacto económico del evento también es relevante, con una derrama estimada que beneficia directamente al sector de servicios y hotelero, consolidando a la Ciudad de México como un referente regional en el diseño de paisaje y la cultura ambiental urbana aplicada a grandes metrópolis.

Más allá del espectáculo visual, el Festival de Flores y Jardines 2026 deja sobre la mesa la pregunta sobre el futuro del espacio público compartido. El éxito de las instalaciones botánicas en Masaryk evidencia un anhelo ciudadano por entornos menos áridos y más humanos. El reto para las administraciones locales, al concluir el festival el próximo 3 de mayo, será transformar este entusiasmo efímero en políticas públicas integrales que incentiven la creación de jardines de lluvia, muros verdes y corredores biológicos que ayuden a mitigar las islas de calor y devuelvan a la capital la riqueza natural que definía al antiguo jardín mexicano antes de ser cubierto casi en su totalidad por el asfalto y el concreto.

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