Libre en el Sur

Restaura Benito Juárez, con retraso, el reloj floral del Parque Hundido; usan 30 mil plantitas y dos toneladas de piedra bola

Personal de Parques y Jardines de la Delegación Benito Juárez realiza la restauración anual de la carátula del reloj floral del Parque Hundido, tarea que este año acusa un notable atraso con relación a los anteriores.

La carátula mide 10 metros de diámetro, lo que hace de este reloj el más grande del país y el segundo más mayor del mundo. En su arreglo se utilizan más de 30 plantitas, fundamentalmente coquetas verdes y rojas, petunias, santolinas y otras variedades, así como dos toneladas de piedra bola de río.

Cada año se hacen modificaciones al adorno floral de la carátula, que es visible a gran distancia desde la avenida de los Insurgentes Sur, en la colonia Insurgentes Extremadura. Normalmente, eso ocurre en el mes de abril, luego del arribo de la primavera.

El reloj de parque “Luis G. Urbina”, como es su nombre oficial, fue fabricado en 1977 por la empresa Centenario, de Zacatlán, Puebla, especializada en este tipo de aparatos. Desde entonces, se ha convertido en un ícono de la delegación Benito Juárez y de la propia Ciudad de México.

Los jardineros a cargo de la restauración informaron que el trabajo estará terminado aproximadamente en dos semanas más y que ignoran si el el retraso se debió a las condiciones climáticas que han prevalecido en la capital del país en los últimos meses.

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