Libre en el Sur

Vecinos en Cuarentena / Hacia la nueva normalidad

Las situaciones negativas no acabarán, la adversidad siempre estará ahí. Pero la diferencia es la actitud creativa con la que enfrentamos esas situaciones negativas.

POR GABRIELA ORTEGA VALDEZ

Foucault afirmaba que discursos y prácticas médicas se normalizaron en la sociedad como un imperativo para la conservación de la salud. Médicos como Koch y Pasteur descubrieron los microorganismos causantes de enfermedades y la higiene pasó a ser una cuestión social; se comenzó analizar bacteriológicamente el agua y se determinó que el hacinamiento y la pobreza provocaban epidemias agravadas por la desnutrición.

Es así que comenzaron a utilizarse diferentes prácticas higiénicas, nuevas reglas para asegurar la salud de la población, desde hervir el agua hasta el esquema de vacunación. Con el coronavirus, estamos inmersos en un nuevo paradigma de salud: se agregan a nuestras ya interiorizadas y normalizadas normas higiénicas el uso de cubrebocas, el gel desinfectante y el distanciamiento social.

¿Cómo será la nueva normalidad? La respuesta se da en nuestro hacer diario, en la forma en que hemos sobrevivido económica y psicológicamente al encierro. La transformación ya la vivimos con el comercio electrónico y el teletrabajo, con el abastecimiento de redes locales de comercio y evitando aglomeraciones como una práctica normal de higiene. Quienes tuvimos la oportunidad de tomar protesta de forma virtual como representantes de COPACO, lo hicimos de manera práctica y eficiente, sin causar tráfico y contaminación.

Esta nueva forma de relacionarnos y hacer teletrámites tiene ventajas de ahorro de tiempo y energía. Los ciclistas urbanos vemos con alegría la ciclovía emergente en Insurgentes, que nos permiten dejar el automóvil y usar la bicicleta como alternativa de transporte para no saturar el ya insuficiente transporte público.

Ha sido evidente que no estamos preparados para problemas complejos, como la crisis económica y la falta de servicios médicos de calidad. A ello hay que añadir los  problemas psicológicos del encierro y la corrupción, que no tuvo un solo día de encierro. El trabajo vecinal no disminuyó: Reportamos ilícitos, construcciones irregulares que no paran o locales de comida insalubres que abusan del espacio público; una alcaldía que ha sido negligente para cuidar los parques donde se hacen continuas reuniones para consumo de alcohol y cannabis y que no respetó el presupuesto participativo del 2019 en Villa de Cortés con obras en Plaza Victoria por las que nadie votó.

Debemos prepararnos para vivir con incertidumbre hasta que aparezca la vacuna. Las situaciones negativas no acabarán, la adversidad siempre estará ahí. Pero la diferencia es la actitud creativa con la que enfrentamos esas situaciones negativas. Agradezco a Libre en el Sur la oportunidad de compartir.

Vecina e integrante de la COPACO de Villa de Cortés. Ex coordinadora del Comité Ciudadano de dicha colonia

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