EL ÁLBUM / Con fuego y sin Independencia
Tras el incendio, archivos invaluables —como el acta de la Independencia— quedaron en cenizas.
ADRIÁN CASASOLA
El 29 de marzo de 1909, el edificio de la Cámara de Diputados que desde 1872 fungía como el recinto legislativo y también como archivo central, sufrió un devastador incendio que dio como resultado el diseñar y construir una nueva sede. El antiguo Teatro Iturbide quedó reducido a cenizas.

Más allá del inmueble destruido, quizá lo más lamentable de este siniestro no fue el fuego ni que los bomberos, equipados con rudimentarios equipos para poder sofocar el incendio, no lograran controlarlo. Una de las consecuencias más graves consistió en la pérdida de documentos históricos invaluables; entre ellos, el acta original de la Independencia de México. Es increíble pensar que dichos documentos no estuvieran en una bóveda o lugar seguro y a prueba de desastres naturales.

Incluso la marca de cajas fuertes Mosler, aprovechando el momento y haciendo gala de una innovadora táctica de mercadotecnia para su época, publicó en diversos periódicos y revistas que si el acta de Independencia hubiera estado guardada en una caja fuerte hecha por ellos, “aun se conservaría como hermosa reliquia” y remataba sugiriendo que si el lector tenía documentos o valores, fueran guardados dentro de una de sus cajas fuertes. Y tenían razón: la compañía fue la encargada de crear la famosa bóveda de oro en Fort Knox…pero esa es historia para otro día.
Varios elementos se sumaron para que este incendio causara los estragos que causó. Por un lado que un cortocircuito durante la madrugada iniciara todo. Luego la tardanza en la llegada del Heroico Cuerpo de Bomberos por el horario complicado para poder arribar. Posteriormente la escasez de agua y los equipos limitados con los que contaban los tragahumos dieron la puntilla a la sede legislativa.

Este accidente ocasionó diversos cambios y en diferentes niveles. La sede de la Cámara de Diputados se terminó en 1911 en la calle Allende y funcionó hasta principios de los ochentas. Hacia el año 1921 los diputados acordaron retirar el nombre de Agustín de Iturbide de los muros del recinto. Es decir, que el acta de Independencia fue abrasada por el fuego y el nombre del independentista fue retirado por el “fuego republicano” y sustituido por el de Belisario Domínguez.

Con el paso de los años, en 1927 se construyó la Estación Central de bomberos en la Calle Revillagigedo, que hoy alberga el Museo de Artes Populares de la Ciudad de México y más adelante, cada delegación, hoy alcaldía, contaría con su propia estación para atender las emergencias en su demarcación.

Visítanos de lunes a domingo de 11:00 a 6:30 pm en Galería Casasola en calle Benito Juárez 2D, dentro de Galería Caracol Púrpura. ¡Saludos!















