POR ANA CECILIA TERRAZAS
Futbol y arte: esa misma emoción, es la exposición temporal que abrió el 28 de marzo
en el Museo Jumex de la Ciudad de México y que cerrará hasta el 26 de julio, una vez
que haya pasado la Copa FIFA 2026. La sugerencia es visitarla para dar la vuelta de
doble manera; salir de la alcaldía Benito Juárez, ya que está ubicado este espacio en la
Miguel Hidalgo, en la colonia Granda, en el entorno de la Plaza Carso; y también darle
la vuelta a los símbolos elementales del futbol, deporte tan popular a nivel mundial.
El montaje se extiende en tres salas y la plaza exterior y comienza con un paisaje
sonoro que da la impresión de atravesar por un túnel en cuyo final se encuentra la muy
ruidosa y energizada afición. Después de unos pasos, en breve, se despliega en la sala
3, un espacio instalado e intervenido para cambiar el ojo y el estereotipo del futbol, con
una mirada más de género, conservando las claves del balompié.
El ánimo del estadio, la pasión y el entusiasmo humano permanecen, pero bajo otra mirada, la perspectiva no fanática a la que podemos entrar todas y todos. Sobre un piso totalmente parte del
montaje, semejante al del futbol llanero, de tierra, el recorrido de esa sala pasa por
obras e instalaciones que fuerzan a la persona visitante a sonreír a identificarse, de
otras maneras, de muchas maneras, de todas las formas.
La exposición está pensada para abarcar a espectadores críticos, no devotos del futbol y para toda persona que puede ver más allá del deporte en sí, haciendo una lectura no libre de ironía respecto
de las aproximaciones machistas al deporte. Esta exposición incluye 100 obras de 60
artistas que vienen de 13 países y fue curada por Guillermo Santamarina. El porqué de
la integración de tantas naciones y aficiones en torno del futbol, no escapa a esta
muestra que recibe a sus espectadores con un magnífico guiño poemático de Juan
Villoro:
Góngora de remate
Juan Villoro
De perfección platónica la esfera,
Mandarina de cuero oxigenado,
En su bote mil veces aplicado
En la cancha de verde primavera.
Los atletas combaten sin lesiones
Por su ración de aire enrarecido,
Círculo de gloria, globo henchido,
Que un tal Kepler mandó de vacaciones.
Sorprende un delantero complicado:
¡Pinche Góngora!, gritan los porristas
Al verlo burlar tanto, casi eras,
Dominar en su empeine entusiasmado,
Al mundo sin defensa reservista,
Que aquí remata en singular tijera.
(Soneto tomado de Los once de la tribu, 1995, Juan Villoro)
comentarios

