Libre en el Sur

El lomo de la bestia es indomable

“Caiga, quien caiga en las vías, la bestia no se va a detener. Cada frenada, cada descuido puede terminar en tragedia, costarte la vida. El lomo de la bestia es indomable, lo único que tienes son las manos y las piernas, duermes poco…”

POR NANCY CASTRO

MADRID. La migración es el fenómeno social que lleva al ser humano a trasladarse de su lugar de origen a otro,  el cual busca mejorar las condiciones y  calidad de vida. Cambiamos de ciudad, de país, por necesidades específicas: económicas, escolares, sentimentales o por  aventura. En Latinoamérica el imaginario colectivo apunta a Estados Unidos como el país de las oportunidades, donde se gana en dólares y el dinero rinde, donde “lo que ganas en un día lo ganas en tu país en quince”.

Eso le dijeron a Mateo (23 años) originario de Uribia, Colombia, quien viajo desde Colombia a España. Al llegar buscó trabajo de lo que fuera. Sin papeles, de lo único que encontró fue de albañil. Al inicio dormía en el lugar donde trabajaba.  Al poco tiempo se dio cuenta de las dificultades de vivir en el primer mundo, en donde la vivienda, la alimentación, en general cubrir los servicios básicos, con lo que ganaba no le alcanzaría para enviar dinero a sus padres como les había prometido. “Todo es relativo ganas en euros, pero gastas en euros y no te alcanza”. Después de dos años de intentar sobrevivir con lo que ganaba en dos trabajos como albañil, logró alquilar una habitación y enviar dinero a su familia, “poco, pero era lo que podía”.

A lo largo de décadas, La Bestia ha sido la protagonista de historias de terror. Cada día, centenares de migrantes se embarcan en esta viaje a través de México hasta la frontera de Estados Unidos…”

Fue cuando en la búsqueda de una mejor oportunidad laboral, supo de un compañero que decidió irse a E.U.A. “Yo no sabía que había  esta opción del tren para llegar a la frontera, el tren de la muerte. Cuando me dijo eso, se me pusieron los pelos de punta. Es riesgoso y peligroso, no tenía plata para pagar un pollero, que luego me dijeron que trabajan para los carteles. Esta persona que me recomendó el tren de la muerte me dijo, solo tienes que estar listo para agarrarte con todas tus fuerzas a los fierros y eso hice. El tren no se para; tienes que agarrarlo corriendo, si te metes en los vagones corres el riesgo de morir asfixiado. Caiga, quien caiga en las vías, la bestia no se va a detener. Cada frenada, cada descuido puede terminar en tragedia, costarte la vida. El lomo de la bestia es indomable, lo único que tienes son las manos y las piernas, duermes poco. Cuando se te acaba la comida comes hojas, o masticas ramas para no deshidratarte, o algún coco. Después de días de viajar por Chiapas pasamos por Veracruz, tuvimos que cambiar de tren y cuando arrancamos, las señoras nos lanzaban comida en bolsas.  Veinte días después logramos llegar a Chihuahua y de ahí el tren ya no siguió más, fue cuando comenzamos a  caminar en el desierto en grupo, siempre en grupo porque así es menos peligroso” explica Mateo aún con la emoción a flor de piel.

La red de trenes conocida como La Bestia está encargada de suministrar diversos insumos en México El también llamado tren de la muerte es ampliamente conocido por llevar migrantes provenientes en su mayoría de Centroamérica que pretenden llegar a Estados Unidos. Los trenes no tienen horarios fijos. Pueden salir a media tarde o en la noche o muy temprano, los conductores evitan las horas de más calor, pero el frío es intenso cuando cae la noche. El viaje se prolonga durante más de diez horas de una ruta a otra. Los migrantes deben estar atentos para cambiar de un tren a otro para continuar el viaje que dura aproximadamente un mes.

La migración es uno de los grandes negocios de este siglo. Lucran los coyotes, los choferes piratas, la policía, el crimen organizado, incluso el comercio de dónde salen toneladas de alimentos para saciar el hambre de cientos de miles de personas que cruzan sin nada por el mundo.

Con los autobuses en manos de las mafias, el tren se ha convertido en una opción más segura y rápida para los migrantes. Las rutas que hacen son de Huehuetoca a Huichapán, de ahí a Querétaro, San Luis Potosí, Monterrey, Torreón y Piedras Negras. O quizá Torreón, Chihuahua y Ciudad Juárez. Otra de las rutas registradas es la ruta Occidental 2, la cual cuenta con la mayor cantidad de entidades, pues La Bestia llega a 12 estados. Algunos de ellos son Nayarit, Guanajuato y Jalisco, así como Baja California, también pasa por Mexicali y Tijuana.

A lo largo de décadas, La Bestia ha sido la protagonista de historias de terror. Cada día, centenares de migrantes se embarcan en esta viaje a través de México hasta la frontera de Estados Unidos, se estima que 400 mil a 500 mil personas anualmente viajan en el tren de la muerte, a pesar de los fatales accidentes que se reportan cada día por las caídas desde el techo a las vías, la gente lo intenta y aun siendo riesgoso viajan niños, bebés, personas mayores. El treinta por ciento de los migrantes que viajan son considerados cíclicos, es decir, que una vez deportados lo vuelven a intentar.

Escribió Daniel Rodríguez Moya en su poema La Bestia”: Es tan lenta la noche mexicana…Bajo la luna inquieta una herida de hierro y de listones traza un perfil oscuro, un reguero de sangre que seguir. El olor de la lluvia sobre la tierra seca se corrompe mezclado con sudor y gasóleo. Es agua que no limpia, que no calma la sed, que sucia se derrama entre las grietas de la vieja máquina, una oscura metáfora del animal dormido.

Mateo, después de toda la travesía fue deportado a su país. Cuando le pregunté si lo volvería a intentar me contestó con determinación: “por supuesto, lo volveré a intentar, prefiero morir en el intento que quedarme en mi pueblo con tanta pobreza y  violencia”.

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