Libre en el Sur

El voto inútil

LETICIA CALDERÓN CHELIUS

De acuerdo a los expertos en la cuestión electoral lo que queda por disputarse las últimas semanas de las campañas no son los votos de los convencidos. Esos ya están en la bolsa de cada candidato pues son sus fieles seguidores, sus fans, sus followers, su “ mesa que más aplauda”.

Los que están en el aire son el 20% de quienes piensan votar pero no saben por quien hacerlo. Son los mexicanos que todavía dudan entre proyectos, personalidades, mentiras y verdades que se han dicho de cada uno. No es poca cosa, son la quinta parte del electorado y por tanto, puede definir una elección, así que la pelea por ese grupo será durísima.

Solo que ojo, consideren que nunca un segmento de votantes actúa como gremio dando todos los votos a una sola opción, más bien suelen ser votos que se reparten entre las candidaturas existentes. Pero son puntos que a todos les sirven y por eso se los pelearán con uñas y dientes.

Pero además, por las sorpresas que suelen dar las elecciones, al segmento de los indecisos hay que sumar ahora a los Margalovers que se quedaron sin su lídereza y están como el meme de John Travolta, confundidos y volteando para todos lados. ¿Pues que le pasó a Margarita? ¿No decía que era valiente, “la candidata del pueblo”, la que enfrentaría al sistema?  Ni hablar, los dejó de un día al otro, sin avisar, sin dar señales, sin que ni siquiera su equipo más inmediato supiera que ese era su último día de trabajo. Ahora el 3% de intención de voto que tenía la Sra. Zavala pasa al segmento de indecisos y por tanto, serán parte de la disputa final que está por comenzar.

En la última parte de las elecciones vamos a ver los golpes más bajos que ni se imaginan. Prepárense. En la Ciudad de México ya se abrieron temas donde la  venganza será al estilo “guerra de galaxias”. Que si el ex marido incómodo, el ex amante aún más incomodo, que si las cuentas sin comprobar  y la pregunta permanente y que más duele ¿Dónde esta el dinero para atender a los deudos de los sismos?  ¿Quién se lo quedó?.

Pero no crean que el ambiente hostil será solo contra una opción electoral, al contrario,  será como un pimpón de descalificaciones y trapitos al sol de todos contra todos. Y van a ver que como si fuera capítulo de La Rosa de Guadalupe vamos a descubrir juntos a qué candidato le encuentran un hijo abandonado, una esposa desbancada o un amor impresentable.

Todo esto se los anticipo porque como hemos copiado el guión de campaña de las elecciones estadounidenses, esto es lo que sigue y mejor que estén avisados. Hagan de cuenta un “House of Cards” pero región 4. Así que por eso los prevengo  de que en las próximas semanas nos llenarán de tanto ruido que perderemos la brújula de lo que realmente importa y reitero, eso no le afecta tanto al voto duro, pero los indecisos ¡uff!, esos si que estarán más demandados que una quinceañera a la hora del vals.

Foto: INE/Cuartoscuro

Por eso el periodo electoral que viene es complicado, porque se van a decir muchas cosas y muy feas, ante lo cual nuestra creatividad tiene que estar por encima del chisme, la verdad delante de la injuria y la audacia al máximo para confirmar la veracidad de cada nota. Incluso, si hay que contradecir la información que nos llegan en tantos grupos de whats aap donde  abundan los memes y los expedientes secretos de cuanto tema circula en nuestro entorno.

Ciertamente cada uno tenemos filias y fobias y eso se plasmará al votar. Así es siempre y esto no debe sorprendernos ya que en general las elecciones son una especie de referéndum para saber si el rumbo por el que va un país es el deseable para la mayoría. Estas elecciones mexicanas sin embargo, para algunos son más que eso, son un termómetro del hartazgo y del miedo, del animo de cambio y las ganas de vivir sin violencia desmedida.

También son la ira acumulada, la furia por lo perdido y la aceptación de que “no podemos seguir por el mismo rumbo”. Para otros, son la sensación de tener que saltar al vacío y por eso sienten angustia del porvenir. Son sentimientos extremos de que si se dan cuenta, al final acaban cerrando un circulo sobre el que construiremos juntos el siguiente ciclo de nuestras vidas y de los que más queremos.

Vienen días de odio y de exaltar la podredumbre de la descalificación. No nos dejemos arrastrar por esa pugna que al final es de otros, especialmente de los que solo buscan mantener el poder por el control del presupuesto, la designación de los cargos y la vía exprés a la riqueza inexplicable.

Lo más importante es entender que no hay voto útil porque no hay un solo voto inútil. Todos cuentan y en todo caso, aquí y ahora, lo único inútil es mantenerse ajenos y creer que sin votar las cosas van a cambiar mágicamente, porque eso nunca va a pasar.

 

 

 

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