Libre en el Sur

Defender los organismos autónomos

En este artículo, la abogada Itzel García Muñoz, especializada en la asesoría política, explica de manera clara y accesible qué son los organismos autónomos como parte esencial de la democracia mexicana.

POR ITZEL GARCÍA MUÑOZ

En este artículo, la abogada Itzel García Muñoz, especializada en la asesoría política, explica de manera clara y accesible qué son los organismos autónomos como parte esencial de la democracia mexicana.

Nací justo a la mitad de la década de los setenta del siglo pasado, y como corresponde a la gente de mi generación, crecí en un hogar con reglas autoritarias de convivencia que eran un reflejo de la forma como se gobernaba este país en esa época. 

En razón de que pertenezco a la generación de la transición a nuestra incipiente, y muy defectuosa, democracia, estimo que es muy importante transmitir a las y los lectores, sobre todo a los más jóvenes, que existe una gran diferencia entre  vivir en una democracia en construcción a vivir en un régimen autoritario. Y los organismos constitucionales autónomos, que actualmente son diez, han jugado un papel fundamental en la construcción de la democracia mexicana, y estoy absolutamente convencida de que debemos luchar para que éstos y la democracia misma se consoliden.

El nacimiento de este tipo de órganos no fue producto del neoliberalismo, nada más alejado de la historia y la realidad ya que surgieron, en el siglo XIX, en el continente europeo.

Cuando estaba terminando la carrera de Licenciada en Derecho en la Facultad de  Derecho de la UNAM, se dio la reforma de 1996, que fue uno de los pilares del régimen de la transición ya que creó el primer órgano constitucional autónomo de nuestro sistema político, integrado por un consejo ciudadano llamado Instituto Federal Electoral. Posteriormente,  surgieron el Instituto Federal de Acceso a la Informaciòn  Pùblica (IFAI)  que hoy es Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información  y Protección de Datos Personales (INAI), la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE), el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), entre otros.

El nacimiento de este tipo de órganos no fue producto del neoliberalismo, nada más alejado de la historia y la realidad ya que surgieron, en el siglo XIX, en el continente europeo, con el objetivo de llevar a cabo una función de control de los actos de los otros poderes clásicos, el ejecutivo, el legislativo y el judicial. Para ello, se construyeron una serie de reglas que garantizan su independencia y autonomía.

Ahora bien vale preguntarnos ¿por qué debemos defender a los órganos constitucionales autónomos frente a la posibilidad de que el régimen actual los elimine? En primera instancia, porque son instituciones que protegen nuestros derechos humanos y libertades fundamentales. Por ejemplo, el Instituto Nacional Electoral custodia nuestros derechos a votar y ser votado. Asimismo, el INAI, hace efectivo nuestro derecho a saber lo que hacen todos los órganos del Estado, y, además,  resguarda nuestros datos personales.

La segunda razón para la defensa de este tipo de instituciones consiste en que obligan a los otros poderes públicos a rendir cuentas de sus actos, cuestión que genera transparencia de las tareas de gobierno, crea redes de confianza entre quienes gobiernan y la ciudadanía, y otorga a la ciudadanía control social sobre la gestión pública.

La democracia importa y mucho, porque una familia cuyos integrantes tienen y predican valores democráticos, toma las decisiones escuchando los puntos de vista de todas las personas que la integran, sin excluir a nadie, es decir, ninguno de sus integrantes concentra el poder de decisión. Por ello, la ciudadanía tiene el imperativo de defender a los organismos constitucionales autónomos con el fin de que el poder no se concentre aún más en una sola persona. 

Finalmente, quiero dejar esta frase de Antonio Gala para reflexionar los tiempos que estamos viviendo “La dictadura se presenta acorazada porque ha de vencer. La democracia se presenta desnuda porque ha de convencer.” Ojalá con este pequeño texto, logre convencerlos, aunque sea un poquito.

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