Libre en el Sur

Perros arruinan pistas para correr en parques de BJ

Dueños de los canes violan sistemáticamente la Ley de Cultura Cívica, a pesar de contar con espacios para sus mascotas

‘No dejar que tus mascotas usen o ensusien la pista’, es el mandato de un reglamento que se incumple a diario

Quedan en los caminos para hacer ejercicio hoyos y excremento que los deportistas deben esquivar. En otros momentos se ha consignado el peligro que tiene soltar a los animales para la integridad de niños y ancianos.

STAFF / LIBRE EN EL SUR

A pesar de advertirse en el reglamento exhibido en letreros metálicos en parques de la demarcación juarense que las pistas de correr solo pueden ser usadas para ejercitarse, dueños de perros sueltan a sus mascotas allí y con ello no solo exponen la vida de niños y personas adultas mayores, sino que provocan el destrozo de los caminos de tartán.

En un repaso por algunos de esos sitios, Libre en el Sur pudo constatar que el maltrato lo mismo es visible en el Parque Hundido que en el de Tlacoquemécatl, donde verdaderamente el tartán parece mordisqueado y desgarrado por los canes y presenta amplios hoyancos que dejan ver el piso de cemento.

“No dejar que tus mascotas usen o ensusien la pista”, es el precepcto del reglamento violado a diario, a cualquier hora del día y a la vista de quien sea, incuidos los vigilantes.

Los destrozos en el Parque Hundido.

Llevar a los perros sin correa en los espacios públicos de Ciudad de México –entre ellos los parques— está expresamente prohibido por la Ley de Cultura Cívica. Quien viole esa disposición debe ser remitido ante el juez cívico.

La porquería.

Pero cuando se solicita a uno de los policías que supuestamente vigilan en el Parque Hundido que llame la atención a una pareja que soltó a su perro de gran tamaño en el jardinado ubicado frente a las fuentes del parque Hundido, y que jugueteando va provocando un evidente maltrato de las plantas, él responde que eso no le corresponde, sino a unas mujeres vigilantes que hacen rondines por el lugar.

Nadie responde, pues, mientras es constatable cómo esos perros se pueden cruzar inesperadamente a los paseantes y deportistas, a pesar de que las mascotas cuentan con espacios confinados en todos los parques de la demarcación, y en algunos casos como el del Hundido son de una extensión amplia y cuentan incluso con “juegos” para los propios animales.

Violación de la Ley de Cultura Cívica frente a la Policía.

Por si fuera poco, es común que cuando se pide a cuidadores –“paseadores”– de perros o a sus dueños que no suelten a los animales, en vez de sentirse apenados y ofrecer disculpas, responden altaneramente, incluso agresivos valiéndose de la custodia de su mascota y sus colmillos, confiados en que sus acciones no tienen consecuencias legales.

En los casos de las pistas para correr y caminar en el Parque de Tlacoquemécatl, de la colonia que lleva el mismo nombre, a la destrucción del tartán se suma el excremento canino que queda embarrado allí al paso de los deportistas, que lo deben esquivar.

No es extraño ver que incluso los dueños de esos animales los llevan por la propia pista como si fuera un sendero para ellos.

El reglamento en los parques, a la vista.

En otros momentos Libre en el Sur ha consignado cómo perros sueltos han provocado ataques de nervios en adultos mayores o lastimado a niños.   

Pista del Parque Pascual Ortiz Rubio (Del Valle Sur)
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