EL ÁLBUM / 85 años del asesinato del siglo en Coyoacán

León Trotski y Diego Rivera conversando con periodistas. Autor: Agustín V. Casasola, c. 1937
En agosto de 1940, Mercader llegó a la casa de Trotski argumentando que quería mostrarle unos documentos; al tomarlo desprevenido en su oficina, le asestó golpes en la cabeza.
ADRIÁN CASASOLA
Durante este mes de agosto se conmemoran 85 años de la muerte de León Trotski, pieza clave de la revolución rusa, que fue asesinado en su casa de Coyoacán por un espía. Una historia peliculesca, si tomamos en cuenta a los involucrados, que incluyen a dos exponentes de la pintura mexicana, Diego Rivera y Frida Kahlo, quienes abogaron por el asilo de Trotski en tierras mexicanas, al convencer al entonces presidente Lázaro Cárdenas; y un artista plástico más, el muralista David Alfaro Siqueiros, quien formó parte de una balacera en su casa de Coyoacán tres meses antes, intentando acabar con la vida del político ucraniano.

A esta trama, hay que agregar a un hombre de origen catalán, con ideas socialistas. Pero vamos por partes: Lev Davídovich Bronstein, nombre real de León Trotksi, formó parte de las rebeliones en contra del régimen zarista desde principios del siglo XX, culminando con la remoción del sistema monárquico de aquella época e iniciando la etapa socialista en Rusia, que posteriormente se llamaría Unión Soviética. Un hombre recio que había sobrevivido a la tortura y a las frías cárceles de Siberia en su juventud, ahora enfrentaba las diferencias ideológicas, principalmente con Iósip Stalin, quien debido a esto lo expulsó de su círculo político íntimo y luego de Rusia, emprendió una campaña en su contra y a la postre, ordenó su muerte.

Luego de estar exiliado en Turquía, Francia y Noruega por su oposición al stalinismo e impulsando el trotskismo, llegó a México en 1937 bajo la intercesión de Diego Rivera con el Presidente Lázaro Cárdenas para darle asilo en nuestro país. Vivió en la Casa Azul junto a Diego y Frida; con ella tuvo un breve romance. Evidentemente, también hubo opositores a su presencia en tierras mexicanas; entre ellos, David Alfaro Siqueiros, presidente del Partido Comunista. Hacia 1940 Stalin ordenó desde Rusia el asesinato de su enemigo, por lo que el mismo Siqueiros realizó en mayo de ese año, junto con un grupo de veinte hombres, el atentado con más 300 disparos a la casa de León Trotski. El ataque falló y resultó ileso, por lo que reforzó su seguridad para que esto no se repitiera.

Al mismo tiempo, un hombre de nombre Jacques Mornard, supuesto hijo de un diplomático belga, sostenía un romance con Silvia Ageloff, asistente de Trotski. Después se supo que este hombre era en realidad Ramón Mercader, espía comunista catalán que enamoró a la mujer para posteriormente poder entrar al círculo íntimo del ucraniano. Fue entonces que, en agosto de 1940, Mercader, llegó a la casa de Trotski argumentando que quería mostrarle unos documentos; al tomarlo desprevenido en su oficina, le asestó golpes en la cabeza, clavícula y pierna con un piolet de alpinismo, pues pensaba que evitaría el ruido de un arma de fuego. Increíblemente sobrevivió al ataque en ese momento y gritó para que Mercader fuera aprehendido. Pero finalmente las graves heridas provocaron la muerte de León Trotski al día siguiente, el 21 de agosto de 1940.
El asesino fue condenado a 20 años de prisión, mismos que cumplió en la cárcel de Lecumberri; al salir vivió en Cuba y fue condecorado en la Unión Soviética. David Alfaro Siqueiros huyó a Chile para no ser aprehendido…y el asesinato fue considerado el crimen del siglo en su momento. ¡Hasta la próxima!

No olviden visitar la Galería Casasola en C. Benito Juárez 2D en San Ángel, dentro de Galería Caracol Púrpura.