Ciudad de México, octubre 21, 2020 09:02
Libre en el Sur

Constatan funcionarios de BJ con vecinos irregularidades en cuatro construcciones de la Del Valle… pero no las clausuran

Desde obras que fueron levantadas sin manifestación de construcción hasta la amenaza de que espacios verdes públicos sean reducidos para favorecer el acceso vehicular de nuevas construcciones reconoceiron funcionarios de la Delegación Benito Juárez. Pero nada dijeron acerca de suspender las obras, como correspondería a derecho.

Por Mariana Malagón

El negocio inmobiliario y la voracidad de los constructores, da como resultado obras irregulares, violaciones a disposiciones en materia de construcciones y afectaciones a vecinos; tal es el caso de la colonia Del Valle, en donde al menos cuatro edificaciones incurren en irregularidades.

En un recorrido realizado con el subdirector de Proyector Urbanos en DBJ, Jorge Carlos Acuña; el coordinador Del Valle II, Guillermo Menxueiro; y vecinos, se pudo constatar que las empresas inmobiliarias “trabajan” sin que ninguna autoridad las sancione o se los impida.

El caso de Residencial Amores, a cargo del grupo inmobiliario Debyt, tendrá la entrada y salida de automóviles por la calle Parque Mariscal Sucre, la cual es angosta y de adoquín, no cuenta con banqueta; hasta ahora el uso es compartido entre peatones y autos. Ante esto, la preocupación de los vecinos es por dónde caminarán cuando los vehículos utilicen la calle.

Patricia López, arquitecta del proyecto, manifestó que la única propuesta de la empresa que representa es hacer una banqueta, lo que implicará eliminar un metro y 20 centímetros de área verde del Parque Mariscal Sucre. Además, a unos metros del portón de acceso se encuentra un árbol, mismo que será derribado. “Hay un procedimiento en Sedema, se solicita el derribo y se donan diez árboles, así funciona”, dijo sin más.

López aseguró que la solicitud para realizar la banqueta y eliminar parte de la jardinera y área verde, se ingresó dos años atrás a la Delegación. Mientras que Acuña manifestó que únicamente cuentan con los planos del proyecto. “Las plantas y la reja se correrían. Si se secan, las reponemos, nosotros las regamos”, prometió López.

En una construcción ubicada en la calle Torres Adalid número 910, Menxueiro denunció que se construyó con una manifestación de implicación; sin embargo, se realizó obra nueva, un edificio de cuatro niveles con siete departamentos. El Sistema de Información Geográfica de la Ciudad de México, indica que, de acuerdo con el uso de suelo, únicamente se permiten seis.

Al respecto, Acuña reconoció que los constructores realizaron mal el procedimiento. “Manifestaron que fue una ampliación y modificación cuando fue una obra nueva”. La obra ya se terminó y los departamentos fueron vendidos. La obra no ha sido suspendida, como correspondería ante la flagrante irregularidad reconocida por el funcionario delegacional.

En agosto, este medio dio a conocer la demolición de dos casas centenarias en la calle Mier y Pesado número 350 y 346. Durante este proceso, el edificio habitacional ubicado en la calle Santa Cruz Sur número 13, sufrió afectaciones. Las cornisas de varios departamentos se desprendieron, “se calló un bloque y rompió un domo de una vecina”, denunció Areli García, vecina del edificio.

En el predio del número 346, en donde existió una residencia de estilo colonial californiano de 1920; únicamente cuenta con licencia de construcción especial para demoler con número 16/14/275/2016. Actualmente se encuentra en trabajos de excavación para la construcción de un edificio habitacional de cuatro pisos, según indicó Marco Antonio Jarquín, arquitecto de la obra.

El artículo 48 del Reglamento de Construcciones del CDMX, establece que al entregar la autoridad la manifestación de construcción registrada, “a partir de ese momento el interesado podrá iniciar la construcción”. Por lo que, la autoridad competente clausurará la obra “cuando se ejecute sin registro de manifestación de construcción”, de acuerdo con el artículo 249 del mismo.

Asimismo, el artículo 253, indica que se sancionará al propietario con multa equivalente del cinco al 10 por ciento del valor de la construcción en proceso o terminada, cuando “se realicen las obras o instalaciones sin haber obtenido previamente el registro de manifestación de construcción”.

Un caso semejante se repite en una obra que se realiza en Amores 339, en donde se lleva a cabo una demolición sin exhibir licencia y presenta un avance considerable. Inclusive, ya anuncian la preventa de departamentos a cargo del grupo Gamarq. Además, sobre la banqueta de la calle Santa Cruz Sur, con perforaciones a la banqueta, cables, escaleras y material de construcción obstruyen completamente el paso peatonal.

El subdirector de Proyectos Urbanos en DBJ escuchó las quejas por irregularidades de las obras y orientó a los afectados por la construcción de Mier y Pesado 346 y 350. Además, se comprometió a citar al arquitecto para realizar una mesa de trabajo. Pero nada de clausurar las construcciones.

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