Ciudad de México, octubre 1, 2022 23:24
Salud

México, primer lugar en Enfermedad Arterial Periférica en Latinoamérica

Esta enfermedad reduce el flujo sanguíneo, lo cual limita caminar y rendir de forma óptima durante el ejercicio, y en estados avanzados, el reposo.

El padecimiento se asocia a dolor crónico o fatiga en las piernas, incluso cuando estás descansando.

En México, la prevalencia reportada de Enfermedad Arterial Periférica (EAP) es de 11.95 por ciento, el mayor porcentaje en comparación con países de Latinoamérica y el resto del mundo. La prevalencia global de esta enfermedad oscila entre 3 y 10 hasta un 15 o 20  por ciento  en personas mayores de 70 años.

Por otra parte, la tasa de mortandad varia del 4 a 6  por ciento con posibilidad de dispararse hasta en 30 si hay amputación en el paciente, según información compartida por el Hospital Houston Methodist a NotiPress.

La EAP es la manifestación común de aterosclerosis sistémica y se define como una enfermedad obstructiva arterial de las extremidades inferiores. La enfermedad arterial periférica reduce el flujo sanguíneo, lo cual limita caminar y rendir de forma óptima durante el ejercicio, y en estados avanzados, el reposo. Este padecimiento se asocia a dolor crónico o fatiga en las piernas, incluso cuando estás descansando. Esto significa un mal funcionamiento del sistema vascular, que es la red de venas y arterias transportadoras de sangre hacia y desde los órganos,

Al respecto, Joseph M. Besho, cirujano vascular del Hospital Houston Methodist explica que la enfermedad arterial periférica a menudo es causada por arterias obstruidas provocando estreches en éstas, situación que termina por bloquear completamente las arterias causando dolor en las piernas. Sin embargo, para diagnosticar la EAP es necesario contar con un riguroso historial médico, realizar un
examen físico enfocado, además de la obtención de imágenes mediante una ecografía, tomografía computarizada o un angiograma.

Una vez que se diagnostica la enfermedad, el tratamiento
incluye uno o más cambios en en estilo de vida de los pacientes. Dejar de fumar; mantener un peso saludable y ejercitarse son primordiales además de mantener bajo control enfermedades subyacentes como presión arterial alta, colesterol y diabetes. Por otra parte, es posible recetar medicamentos que reduzcan la formación de coágulos de sangre, ensanchen los vasos sanguíneos y alivien los síntomas.

Joseph M. Besho, también explica la relación de la gravedad del caso con la disponibilidad de soluciones. Estas van desde la angioplastia, la terapia trombolítica y endarterectomía, hasta la revascularización quirúrgica y los llamados stents. Algunos de estos tratamientos son de carácter quirúrgico y otros consisten en inyectar fármacos en las arterias, mientras que otros son menos invasivos y amigables como usar medias de compresión quirúrgica para aumentar el flujo de sangre de las piernas al corazón.

Por último, es vital la importancia del diagnóstico médico por un especialista, ya que no siempre son las arterias sino las venas la causa de este padecimiento. Estas venas conocidas como “venas varicosas” se pueden extirpar quirúrgicamente, tratar con láser o inyecciones, pero ello dependerá del diagnóstico adecuado.

NOTIPRESS.

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