Libre en el Sur

POR LA LIBRE/ ¿Parquímetros en la Del Valle?

La opacidad y pésima actitud de las empresas concesionarias, con la complicidad de las autoridades capitalinas, han dado al traste con un instrumento que podría ser benéfico: la solución de convirtió en problema..”

POR FRANCISCO ORTIZ PINCHETTI

Vivo en un edificio viejo de la colonia del Valle que carece de estacionamiento propio, por lo que nuestros autos se quedan en la calle. Hace unos días me tuve usar mi vehículo para una gestión ineludible. Al regresar, tardé más de una hora y tuve que dar incontables vueltas para  encontrar un lugar de estacionamiento libre, en medio del calor insoportable que padecimos este mayo.

Entre mi desesperación recordé la opción que parecía representar para nuestras colonias de la alcaldía Benito Juárez la instalación de parquímetros, como una forma de regularizar el uso del espacio público, erradicar a los franeleros que acaparan y venden lugares y solucionar la saturación provocada por los miles de oficinistas que vienen a trabajar desde otras demarcaciones en su auto y ocupan los espacios callejeros, al alentar el uso del transporte público con el consiguiente beneficio ambiental.

Fue durante la administración de Miguel Ángel Mancera (2012-2018) que se puso en marcha ese programa en Benito Juárez, que parecía francamente muy promisorio. Además de las ventajas ya mencionadas, los parquímetros significarían un ingreso importante, en beneficio de las empresas, el gobierno capitalino y los vecinos,  ya que el 30 por ciento de esos ingresos se destinaría a obras de beneficio directo a las colonias en que se instalaran los aparatos.

Según el plan, el programa EcoParq operaría primero en colonias juarenses ubicadas al poniente de la avenida Insurgentes Sur, como la Nápoles, Ciudad de los Deportes, Insurgentes Mixcoac y San José Insurgentes (En esa primer etapa se incluyó también la colonia Crédito Constructor, pese estar al oriente).

Por supuesto que la operación de los parquímetros enfrentó resistencias, empezando por usuarios y franeleros y siguiendo incluso con los propios residentes, que por falta de información temieron que tendrían que pagar por estacionar sus autos en su propia calle. Finalmente ese temor se disipó con la distribución de los tarjetones de residente que eximen del pago a quienes viven en el área en edificios sin garaje.  

En una segunda etapa, seguirían colonias al oriente de esa importante vía, como San Pedro de los Pinos, las Del Valle norte, centro y sur, Tlacoquemécatl y Actipan para seguir luego con Narvarte, Letrán Valle,  Santa Cruz Atoyac y otras colonias de alta saturación vehicular.

Esta etapa, sin embargo, nunca se llevó a cabo, por razones más políticas que técnicas. Y durante el actual gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum Pardo, el tema ni siquiera se ha contemplado seguramente ante el efecto electoral que una medida así pudiera tener en una zona que de por sí le es adversa.

Durante mi búsqueda de un lugar para estacionarme pensé que es indispensable recurrir a los parquímetros para aliviar el problema de la falta de estacionamientos en nuestras colonias; pero enseguida recordé el fracaso que ha significado la experiencia de nuestros vecinos, por la voracidad de las empresas y la complicidad de las autoridades para permitir abusos y arbitrariedades sin cuento, incluyendo la opacidad en el manejo de los ingresos y la falta de aplicación de la Ley para destinar ese 30 por ciento al beneficio de las colonias. Recordé a haber sufrido en carne propia arbitrariedad de los empleados, a quienes acompañan policías que participan de esas irregularidades para obtener “extras” a su salario.

Hace poco, Reforma nos informó que apenas la mitad de los recursos asignados al gobierno de Ciudad de México  por el funcionamiento de parquímetros en diversas alcaldías de la capital del país fueron aplicados en mejoras para las colonias respectivas entre 2019 y 2021, de acuerdo con datos proporcionados por la propia secretaría de Movilidad (Semovi) del gobierno de Ciudad de México.  Aunque las autoridades de la capital recibieron 297 millones de pesos por concepto de parquímetros en ese lapso,  sólo 149.4 millones de ese total fueron destinados a obras de mejora en las colonias. Los restantes 147.5 millones permanecieron en la Tesorería y la Semovi no ha aclarado en qué se utilizaron.

La información precisa que, en total, los parquímetros de la Capital recaudaron alrededor de mil 116 millones de pesos durante esos tres años, de los cuales 70 por ciento fue para las empresas operadoras y 30 por ciento para la Administración local. Hasta 2012 estaba planteado que el dinero para la Administración de la Ciudad iría a obras en el espacio público, pero en 2017 el criterio cambió a obras de movilidad.

Es así que por la corrupción y la indolencia una solución se volvió problema. Seguiré dando vueltas para encontrar un lugar de estacionamiento en mi colonia. Válgame.

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