Ciudad de México, octubre 27, 2020 00:55
Mayo 2020

Vecinos en cuarentena / Nada es para siempre

POR PATRICIA ALFARO MORENO

Y de repente la vida cambia, los planes se modifican. Salí corriendo de mi casa para solicitar asilo con la familia y poder pasar la famosa cuarentena.

Solo tomé lo mínimo indispensable y mi computadora para seguir trabajando. Ahora veo que Tango, mi compañero de cuatro patas por más de 10 años, partió en el momento indicado; solo dejé como pendiente que alguien cuidara mis plantas.

En donde me encuentro no se ponen noticias ni en la radio ni la TV, desde hace más de 30 días solo me informo por Internet y procuro que siempre sea por los medios oficiales. También cada semana espero el podcast de mi hermano que es un gran científico y da su opinión clara y sin tintes políticos. Solo en dos ocasiones he visto un noticiero y de verdad he acabado con los nervios de punta.

A la distancia sigo al tanto de lo que pasa en mi colonia. Parece que las cosas están tranquilas, pero veo mucho enojo de parte de algunos vecinos ya que hay gente que sigue paseando en el parque de la colonia. Ya ahora fueron confinadas algunas áreas pero al parecer hay personas a las que no les importa, pero esto rápido lo solucionan pidiendo apoyo a la policía del cuadrante para
que pasen con la grabación de la patrulla y asunto resuelto, aunque sea por un momento.

Veo con mucho gusto un chat que los vecinos de mi colonia crearon hace apenas unos meses y es exclusivo para ventas, ahora ha sido muy útil. Todos los días de manera muy organizada anuncian comida a domicilio, productos de limpieza, artículos para el hogar y también se piden referencias de plomero, electricista y hasta quién puede entregar frutas y verduras a domicilio. Si me preguntaran que qué extraño puedo decir que por el momento nada.

Desde siempre he tenido gran poder de adaptación y eso me sirve en este momento. Procuro no pensar en lo que he dejado y prefiero disfrutar lo nuevo. Además vienen a mi mente las palabras de mi madre, siempre tan positiva: ella decía que nada es para siempre.

Ahora bien, si antes de regresar a la rutina me dieran una opción para cambiar algo sería sobre el tema del comercio ambulante. Siempre lo he aclarado y lo sostengo: mi problema no es con la gente que cada día sale a vender algo para poder llevar el sustento a su casa. Esa gente que en este momento ha quedado totalmente desamparada.

Si ese comercio se hubiera regularizado, como ya muchas veces se ha pedido a las autoridades, pero no; esa gente está a merced de quienes le permiten ponerse y trabajar, y al final no cuentan con ninguna clase de apoyo porque en la realidad no existen para nadie.

Aprovecho para felicitar a Libre en el Sur por su aniversario y les agradezco
todo su apoyo a lo largo de varios años.

 

*Residente de la colonia Postal. Activista vecinal. Participante en diversos foros y colectivos ciudadanos.

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