Ciudad de México, junio 24, 2021 15:52
Libre en el Sur

Encuentra PGJDF nexos entre tres homicidios en Benito Juárez; implementan ‘Operativo Cazadores’, con agentes encubiertos

Luego de que la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) encontró posibles vínculos entre el homicidio de los hermanos Valencia, ordenado desde Jalisco en los últimos dos meses, y el de un canadiense ocurrido el 3 de mayo, ambos en la delegación Benito Juárez, la Policía de Investigación en coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal, reforzarán la seguridad en algunas zonas de la demarcación, donde implementarán el “Operativo Cazadores”, con agentes encubiertos.
El Procurador de Justicia capitalino, Miguel Ángel Mancera Espinosa, indicó que ahora la prioridad es rediseñar los esquemas de vigilancia en el área de los sectores “Nápoles” y “del Valle”, donde se han presentado los homicidios. Para tal efecto, se desplegará a esas zonas el denominado “Operativo Cazadores” de la Policía de investigación que ha permitido la disminución de índices delictivos en otras áreas como Coyoacán.
Dicha estrategia contempla el despliegue de agentes encubiertos para labores de inteligencia, así como de elementos a bordo de motocicletas para los casos donde se requiera una reacción inmediata.
Las aautoridades de la PGJDF informaron que el posible móvil en los tres casos mencionados fue un ajuste de cuentas por operaciones de lavado de dinero, al parecer para grupos de la delincuencia organizada, por lo que se informará de los avances a dependencias federales. El lunes la PGJDF confirmó que el homicidio de los hermanos David y Víctor Gonzalo Valencia Ramírez, quienes supuestamente se dedicaban al comercio de ropa en varias entidades, fue ordenado desde Jalisco.

David fue baleado el 30 de marzo en un hospital del sur de la ciudad, mientras Víctor fue acribillado el 2 de mayo, en un restaurante de la colonia San Pedro de los Pinos, delegación en Benito Juárez, donde estaba acompañado por dos mujeres colombianas.
Un día después, el 3 de mayo, en la misma demarcación el ciudadano canadiense Joel St. Tierre, quien residía en Zapopan, Jalisco, fue asesinado en la ciudad de México, cuando supuestamente esperaba a alguien que lo había citado en Insurgentes y Mixcoac.
La PGJDF supone que este último caso pudo ser ordenado también desde Jalisco, por lo que dará parte a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) como sucedió en el caso de los hermanos Valencia Ramírez.

En una entrevista con la agencia de noticias Notimex, Mancera enfatizó la complejidad de algunos casos cometidos como el de los hermanos Valencia Ramírez, asesinados en el interior de un hospital y en un restaurante, así como el canadiense ejecutado el 3 de mayo en Insurgentes y Mixcoac. “Son casos muy focalizados, con un sólo ejecutor que realiza los disparos a corta distancia, a menos de un metro, perfectamente ordenados; se ha señalado que los homicidios sean en lugares públicos pero al interior de un restaurante por ejemplo, donde no hay vigilancia”, dijo. Y reiteró que en esos casos se ha dado aviso a las autoridades federales toda vez que se advierten indicios de delincuencia organizada, e indicó que se continúa investigando el vínculo de los casos del canadiense con el de los hermanos, y otros asuntos ocurridos en la zona.

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