Ciudad de México, enero 27, 2026 12:19
Sismo UNAM

Es también CDMX sitio de generación de sismos      

Inauguran la muestra temporal Sismología: Aprender del temblor, en el Museo UNAM.

Museos de cada uno de los sismos podrían ayudar a provocar interés generalizado sobre la prevención: Vladimir Kostoglodov, Jefe del Departamento de Sismología del IGEF

STAFF/LIBRE EN EL SUR

Autoridades, especialistas y académicos dedicados al estudio de los sismos se dieron cita para la inauguración de la muestra temporal Sismología: Aprender del temblor, en el Museo UNAM Hoy, la cual consta de tres fases: “Conociendo los sismos”; “Historia sísmica de México” y “Prevención y resiliencia”, la cual busca constituirse “como un verdadero aporte a la cultura de resiliencia y construir una sociedad más segura e informada”.

Así lo mencionó, José Luis Macías Vázquez, director del Instituto de Geofísica (IGf), acompañado de Arturo Iglesias Mendoza, jefe del Servicio Sismológico Nacional (SSN), y de Gabriela de la Cruz Flores, directora del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación, quien apuntó que se trata de la novena exposición instantánea, la cual permanecerá ocho semanas (hasta el 14 de marzo) en el recinto de Moneda 2, Centro Histórico.

Ante Claudia de la Garza Gálvez, responsable del Museo, y Carlos Valdés, extitular del Centro Nacional de Prevención de Desastres, Vladimir Kostoglodov, jefe del Departamento de Sismología del IGf, comentó: “visité algunos países y varias exhibiciones de sismología y, por ejemplo, en Japón prácticamente cada terremoto tiene su museo. Entonces, mi sueño es tener museos de cada terremoto, porque pueden ayudar para provocar interés de prevención para todos”.

En el Valle de México

Momentos después se realizó la charla inaugural “¿Por qué tiembla aquí? La sis-micidad del Valle de México”, dictada por Luis Quintanar Robles, investigador del IGf, quien expuso: “es conveniente re-cordar que también aquí es un lugar de ocurrencia de sismos. Se había pensado que no temblaba, muy poco, o que no se sentía. Sin embargo, esto no es así”.

Recordó que, a partir del año de 1995, la Universidad, a través del Instituto de Geofísica, se dio a la tarea de instalar una red sísmica dentro del Valle de México, incluida la zona conurbada. Quintanar Robles precisó que, a partir del año 2019, ya se podía caracterizar y precisar de mejor manera dónde ocurren los sismos dentro de la capital del país.

Caracterización

Asimismo, en 2021 empezó a instalarse otra red de instrumentos, fundamentalmente en entidades educativas, en planteles de bachillerato, que está conformada básicamente por instrumentos de bajo costo que miden la aceleración del suelo.

Destacó que puede notarse grosso modo que las zonas poniente y la zona oriente, en particular Milpa Alta, son donde se ha concentrado en los últimos años la mayor parte de la sismicidad que se percibe en la capital generada por epicentros dentro de la misma.

“Tenemos las zonas poniente y oriente, la primera de suelo más duro en donde no hay restos del lago, se le llama comúnmente zona de lomas y, entre ambas hay una más denominada, zona de transición. El nombre por sí mismo lo dice, la transición entre la zona del lago y la zona de lomas. Entonces, esta zonificación sísmica de Ciudad de México tiene un efecto muy importante sobre la manera como se sienten los sismos, tanto los que provienen de las costas del Pacífico como los que ocurren dentro de la misma capital”, explicó.

Los de tipo micro

En los últimos años, añadió el experto, han ocurrido básicamente tres sismos importantes: el percibido el 17 de julio del 2019, que produjo un gran temor en la población, porque se sintió de una manera muy intensa; posteriormente, el 10 de mayo de 2023 ocurrió uno de magnitud 3.2 en la zona cercana a Mixcoac, y en diciembre del mismo año uno más en la misma zona, con aproximadamente uno o dos kilóme-tros de distancia entre uno de otro.

El sismo de 17 de julio de 2019 con una magnitud de 3.2, tuvo una aceleración máxima de 314 centímetros sobre segundo cuadrado; 176 cm/s2 para el sismo del 10 mayo de 2023 también de magnitud 3.2. “Ustedes pueden ver la comparación entre esas aceleraciones y la que se sintió por ejemplo para el del 19 de septiembre de 1985 de magnitud 8, que es sensiblemente menor, con una aceleración de 161 cm/2. ¿Cuál es la gran diferencia que ustedes notan? Que mientras las amplitudes pueden ser mayores para los sismos que ocurren en Ciudad de México, las duraciones de los mismos son mucho menores, son muy cortas”, concluyó.

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