Qué paradoja: aplausos de Salma a Sheinbaum; reclamos en la Cineteca
Paro activo y denuncias laborales de los trabajadores del complejo de Xoco
El decreto de apoyos al cine: estímulo fiscal, reglas y nueva ley audiovisual.
STAFF / LIBRE EN EL SUR
La industria cinematográfica mexicana vivió este fin de semana dos escenas simultáneas. En Palacio Nacional, durante el anuncio del decreto presidencial de apoyo al cine encabezado por Claudia Sheinbaum, Salma Hayek ofreció un respaldo explícito a la nueva política de incentivos. A la par, desde el sábado trabajadores de la Cineteca Nacional iniciaron un paro activo para denunciar precarización laboral y falta de certeza en sus contratos.
En el acto oficial, la actriz y productora afirmó: “Durante muchos años me ofrecían incentivos para filmar fuera de México. Me decían: si te vas a tal país te damos esto, si te vas a otro te damos aquello. ¿Cómo haces una carta de amor a México si la tienes que filmar en otro lugar?”. Y añadió: “Lo que no teníamos era esto. Lo que no teníamos era esta presidenta”.
También sostuvo: “No hay país en el mundo que tenga lo que tenemos nosotros: talento, creatividad, diversidad de paisajes y una identidad cultural tan fuerte”. Su intervención fue recibida con aplausos por parte de funcionarios y representantes del sector audiovisual convocados al anuncio.
El decreto, publicado este lunes en el Diario Oficial de la Federación, crea un estímulo fiscal dirigido a personas físicas y morales que inviertan en la producción cinematográfica y audiovisual en territorio nacional. El incentivo consiste en un crédito fiscal equivalente al 30 por ciento del Impuesto Sobre la Renta causado en el ejercicio correspondiente, aplicable contra el ISR propio del contribuyente.
El monto del estímulo tendrá un tope de hasta 40 millones de pesos por proyecto y estará sujeto a reglas de operación y a la validación de un comité interinstitucional. Para acceder al beneficio, al menos 70 por ciento del gasto total deberá ejercerse en territorio mexicano y destinarse a talento artístico, personal técnico, servicios y proveeduría nacional.
El decreto especifica que el estímulo podrá aplicarse a largometrajes, series, animación y otros formatos audiovisuales, siempre que cumplan con criterios de producción nacional y comprobación fiscal. También establece que las inversiones deberán registrarse ante la autoridad hacendaria y cumplir con lineamientos de transparencia y rendición de cuentas.
El esquema contempla que el beneficio no sea acumulable con otros incentivos fiscales federales similares y fija límites anuales globales para la bolsa total autorizada. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en coordinación con la Secretaría de Cultura, será responsable de emitir las disposiciones complementarias para su operación.
En paralelo, la presidenta anunció el envío de una iniciativa para expedir una nueva Ley Federal de Cine y Audiovisual que sustituya la legislación vigente desde 1992, con el objetivo de actualizar el marco jurídico frente a plataformas digitales, nuevas tecnologías y modalidades de exhibición.
Mientras se detallaban los alcances del incentivo, en la Cineteca Nacional se mantenía el paro activo iniciado el sábado. Trabajadores señalaron esquemas de contratación por honorarios, retrasos en pagos y ausencia de estabilidad laboral. La institución, encargada de la preservación del acervo fílmico, la restauración de materiales, la programación y la operación de salas, ha enfrentado en distintos momentos reclamos internos por las condiciones de su plantilla.
El anuncio de un paquete de incentivos para fortalecer la industria cinematográfica coincidió así con una protesta laboral en uno de los espacios más representativos del cine mexicano.















