Ciudad de México, noviembre 29, 2020 16:19
Reporte especial

Mercado Lázaro Cárdenas, en la Del Valle, vuelve a respirar: locatarios se ‘forran’ (fotoreportaje)

STAFF / LIBRE EN EL SUR

FOTOS: FRANCISCO ORTIZ PARDO

Tras la pérdida de dos de sus compañeros a causa del coronavirus, en mayo pasado, los locatarios del Mercado Lázaro Cárdenas de la colonia Del Valle van remontando poco a poco la tristeza y la caída de sus ingresos.

Y para que los clientes regresen se han dado a la tarea de garantizar medidas de higiene y de prevención, que incluyen “forrar” sus locales de materiales plásticos para evitar los contagios.

No es una tarea fácil: ahora tienen que sufrir aún más la competencia de quienes tienen la ventaja de poder ofrecer el servicio a domicilio a través de internet: las grandes cadenas.

Uno de los accesos.

La mayor parte de la clientela del mercado –uno de los más grandes de la alcaldía Benito Juárez– aún no se anima a cruzar por las puertas donde se controla el ingreso con gel, tapetes sanitizantes y chequeo de temperatura corporal.  Por supuesto que está prohibido entrar ahí sin cubrebocas.

“Ahí vamos, poco a poco”, dice el marchante de un puesto de verduras mientras despacha un aguacate de 25 pesos. “Hay poca gente, pero antes no venía nadie”.

En efecto, por los pasillos caminan unas cuantas personas, casi todas indiferentes al llamado de los comerciantes: “¿Qué le damos, marchantita?”

Las fondas del mercado, donde se ofrece una diversidad de comida, lucen limpias y en buen estado, con cortinas de plástico y sus empleados protegidos con cubrebocas y caretas. Pero a las 14:25 horas de un miércoles son contadas las personas que se sientan en los lugares ya dispuestos con los manteles y los cubiertos.

Otros comerciantes más sofisticados, como los que venden carne y pollo, han colocado incluso micas o vidrios en sus locales. Pero con esta pademia también se contagia el miedo.

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