Ciudad de México, septiembre 26, 2020 16:56

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Mariana Leñero

Mariana Leñero

Soy neurolinguista y psicopedagogía. Mi propósito profesional es ayudar a niños y sus familias que tienen hijos con discapacidad. Desde hace 15 años vivo en dos ciudades: en la CDMX y en Redondo Beach CA En Mexico, lo hago como directora de una clínica neuro psicopedagógica llamada INTEGRA, haciendo evaluaciones y creando programas terapéuticos. En California soy maestra de padres latinos, migrantes, de bajos recursos, que necesitan prepararse para defender los derechos de sus hijos en el sistema escolar americano.

‘Con la madre’. Salvavidas en los mares de la vida

Como salvavidas en los mares de la vida, las “con madre” se manifiestan en la cotidianidad.  En la primera llamada de la mañana y si tienes tiempo en

Gotitas de éxito cuando hay sequía

 Mientras el gen atlético seguía jetón, los otros estaban en chinga: festejaban como si ellas hubieran anotado o ganado el punto, analizaban los juegos

Cucarachas de cráneo

La  maldición de su presencia continuó por años.  Arruiné  más de una lavadora y secadora por uso excesivo;  desgarré  muñecos de peluche asfixiándolos en

El cordón umbilical se corta por los dos lados

Cuando vi nacer a mis hijas pensé que nunca me alejaría de ellas, pero sin saberlo me preparaba para ese momento. POR MARIANA LEÑERO Se acabó el resguardo

No hay mejor dieta que la que no se hace

En todos estos años he comprobado que las dietas solo engordan.  Te inflan por todos lados, por afuera y por adentro.  Te llenan de inseguridad, de mal

Ratón Marianito

Comencé a sentir el sabor a chilito con limón en mi boca pero un poco más agridulce. Tenía que evitar la desgracia y me tapé la boca mientras sudaba chile.

Ya verás que aprenderás

De nuevo a revisar el cuaderno de recetas y notas manchado de tomate y grasa y seguir intentando.  Fue así como aprendí a cocinar o al menos, eso creo. POR

Que se le olvide, que se le olvide

De por atrás salió una mujer quien la tomaba de la mano. La había encontrado solita en la calle. Asustada dije gracias. Se la arrebaté y la intercambié por

Experiencias que no se olvidan

Regina abría los ojos sin creerlo, me miraba extrañada. Le había mentido.  Esos animalejos no solo parecían venir cargadas de rabia, sino que aparecían

81 chistes para no ser contados

Me puse a leer a temprana edad autores que no entendía, vi películas que no tenían diálogos y se cubrían de silencios y de símbolos que duraban una

Ingrata coincidencia

Era inútil dar explicaciones, no era tiempo de ser terapeuta, era tiempo de convertirme en mamá. POR MARIANA LEÑERO A tres días de dar a luz, me llamaron a

Cuéntame algo que no duela

Mi papá y yo pasábamos momentos en los que parecía “no doler nada”,  le hablaba de cosas simples y hasta le terminé bailando. Platicar sobre Ricky Martín

Dios mío perdóname, he pecado

POR MARIANA LEÑERO Comer tacos de arroz rojo, con trocitos bien picados de verduras en tortillas recién salidas del nixtamal es uno de los mejores placeres

Será melón, será sandía

POR MARIANA LEÑERO Desde hace varios años adquirí la doble nacionalidad. En México uso el apellido Leñero y en Estados Unidos el Solar. Esta dualidad la

Las hermanas, sabor a ‘chocomilk’

POR MARIANA LEÑERO Aquí en el aislamiento y sin la posibilidad de ir México, los recuerdos me vienen a la mente y en especial aquellos relacionados con mis