Ciudad de México, mayo 21, 2024 13:48
Medios y Periodistas Reporte especial Revista Digital Mayo 2023

¡Siempre libres!

Veinte años después, como dice el tango, Libre en el Sur sigue siendo el mismo medio crítico, libre e independiente comprometido con su comunidad, que nació en mayo de 2003. 

STAFF / LIBRE EN EL SUR

A lo largo de los últimos 20 años Libre en el Sur ha sido cronista puntual de la vida y el devenir de una demarcación capitalina muy singular, que destaca por el alto índice de desarrollo humano de sus habitantes pero que también enfrenta retos constantes en materia de medio ambiente, seguridad pública, desarrollo urbano, vivienda, servicios públicos y movilidad.

Su condición de alcaldía “ombligo”, situada precisamente en el centro geográfico de la enorme zona metropolitana de Ciudad de México, le confiere un carácter muy especial, sobre todo por el hecho de que cada día recibe la visita de más de un millón de personas que vienen a estudiar, trabajar, comprar o divertirse en ella, o que simplemente la cruzan de norte a sur y de oriente a poniente para llegar a otros destinos.

Esa realidad y esos retos, además de la naturaleza misma de la comunidad, su historia y sus tradiciones, han sido la materia prima de la publicación mensual que cumple ahora dos décadas ininterrumpidas de circulación, siempre bajo los mismos principios y el mismo compromiso editorial con sus lectores.

Concebida desde su origen como un periódico local, comunitario,  pero confeccionado bajo las normas éticas y profesionales del periodismo: la visión crítica de la realidad, la libertad y la independencia. Es decir, desde su nacimiento hace 20 años Libre en el Sur ha mantenido incólumes esos principios, adaptados a un ejercicio informativo de cercanía con la gente. Sus herramientas han sido y son los mismos: la investigación, el rigor, la imparcialidad, el sentido periodístico.

Desde su primer número, aparecido en mayo de 2003, este medio marcó esa divisa al recoger las inconformidades vecinales ante los perjuicios ambientales, viales y de seguridad que implicó la construcción del distribuidor vial de San Antonio, en la colonia Nápoles, a cargo por cierto de la entonces secretaria del Medio Ambiente del gobierno capitalino, Claudia Sheinbaum Pardo.

Desde entonces, por sus páginas (impresas durante casi 19 años y desde hace una década por la vía de la edición digital), han pasado infinidad de crónicas, denuncias, noticias  y otros trabajos periodísticos de mayor envergadura sobre los temas torales que tienen todos que ver con la seguridad y el bienestar de los vecinos de Benito Juárez, encabezados con los ya mencionados del medio ambiente y la seguridad pública: el patrimonio urbano, los servicios públicos, las áreas recreativas, las vialidades y las costumbres y tradiciones, especialmente aquellas que son intrínsecas de los 10 pueblos originarios que aún sobreviven en la demarcación como las fiestas patronales.

Un tema prioritario de Libre en el Sur ha sido la defensa vecinal de los espacios públicos, los árboles  y los 26 parques que existen en la demarcación. En ese sentido, el periódico ha asumido causas tan importantes como el impedir la invasión inmobiliaria en el Parque Hundido, la perforación de un pozo de extracción en pleno parque de San Lorenzo, la tala infame llevada a cabo por desarrolladores irresponsables de vivienda, la proliferación del ambulantaje irregular, la apropiación de las calles para comercializarlas como bienes privados por los llamados “franeleros”.

La denuncia oportuna, puntual y documentada de los abusos inmobiliarios auspiciados por el lamentable Bando Dos, emitido por el jefe de Gobierno Andrés Manuel López Obrador en 2002, ha sido motivo de investigaciones periodísticas exhaustivas, que en su momento describieron como ningún otro medio la corrupción imperante en esa actividad, especialmente de la colusión de los grandes desarrolladores inmobiliarios con las autoridades del gobierno central y de la demarcación.

También la catástrofe ha estado por desgracia presente varias veces en este espacio. Particular gravedad, por supuesto, tuvieron los sismos de septiembre de 2017, que golpearon severa y particularmente diversas colonias de Benito Juárez. La crónica oportuna y las páginas abiertas incondicionalmente a las denuncias y quejas de los damnificados –incluido el periodo doloroso y complicado de la reconstrucción, no exenta de corruptelas— dieron al medio nueva ocasión de asumir su compromiso toral: estar al servicio de la comunidad. 

La lamentable –y en muchos casos inevitable— pérdida de la riqueza patrimonial de la ahora alcaldía, también ha estado aquí presente. Casos emblemáticos como el viejo casco de Mixcoac o las zonas residenciales de las colonias Nápoles, Del valle, Narvarte y Álamos, entre otras, donde el estilo arquitectónico conocido como Colonial Californiano se ha convertido en una especie en peligro de extinción.

En este sentido, publicaciones oportunas y bien sustentadas de Libre en el Sur fueron clave para salvar de la picota construcciones tan emblemáticas como la que nombramos como Casa Goya (de la Araucaria en la tradición vecinal) o la que ocupó sobre Insurgentes Sur por muchos años la Fonda Santa Anita, en la Del Valle, por citar solo dos ejemplos. Y también, por supuesto, en el rescate de áreas históricas de gran valor patrimonial, como la plaza “Valentín Gómez Farías” en San Juan Mixcoac.

A la vez, han estado presentes a través de reportajes zonas comerciales emblemáticas, como ocurre en el caso de la colonia Portales y sus alrededores, San pedro de los Pinos, Narvarte o el propio Mixcoac, incluidos mercados públicos tradicionales y vendimias reguladas como las navideñas, de Día de Muertos o de fiestas patrias conocidas como “romerías”. Y también por supuesto las modernas plazas comerciales que dan a Benito Juárez un “estatus” muy especial, como Parque Delta, Galería Insurgentes, Plaza Coyoacán o Metrópolis, entre muchas otras.

La pandemia del Covid-19 y el encierro forzado de más de dos años implicaron para “el medio de tu comunidad” retos enormes, incluida la distribución de nuestros 18 mil ejemplares.  Afortunadamente, el apoyo de los lectores y la participación activa de colaboradores espontáneos nos permitió no sólo superar la contingencia, sino hacer aportaciones periodísticas sin precedente, únicas en este país. Durante más de 15 meses se publicaron aquí, mes con mes, testimonios genuinos de vecinos, médicos, colegas periodistas, niños, profesionistas, que contaron sus experiencias y vivencias cotidianas durante le prolongada “cuarentena”. Eso, además de ensayos de diversos especialistas sobre la naturaleza, los riegos y las posibilidades de control del letal virus desde una visión estrictamente científica.

El descubrimiento de aspectos históricos relevantes, desde los vestigios arqueológicos de San Pedro de los Pinos hasta los testimonios inmobiliarios del desarrollo urbano ejemplificado por el Word Trade Center y su Polyfórum Cultural Siqueiros ha sido otra corriente constante en los trabajos periodísticos de este medio, ejemplo reciente de lo cual fue la ubicación y descripción de más de 30 templos católicos relevantes, entre ellos las tres joyas coloniales juarenses: el la iglesia y convento de Santo Domingo de Guzmán, en Mixcoac; la capilla de San Lorenzo Mártir, en Tlacoquemécatl, y la parroquia de la Santa Cruz, en la colonia des mismo nombre, todas ellas obra de los evangelizadores franciscanos en el siglo 16.

No han faltado tampoco los personajes célebres, tradicionales o icónicos de la comunidad, como el Fígaro de la del Valle, el zapatero de Félix Cuevas que lleva 40 años metido en su “taller” de dos metros cuadrados, el “japonés tapatío” que prepara platillos de la cocina nipona con un “toque mexicano” en el mercado de San Pedro de los Pinos. Como tampoco los vecinos célebres de la alcaldía, escritores, artistas plásticos, arquitectos, toreros, actrices y actores de relevancia, encabezados éstos por el inolvidable Roberto Gómez Bolaños,  Chespirito. Ni los anónimos músicos callejeros que asoman de pronto por las calles juarenses.

Sin claudicar jamás de sus fundamentos éticos y periodísticos, Libre en el Sur se ha adaptado a los tiempos y ha evolucionado hacia las nuevas tecnologías. Es así que además de su portal www.librenelsur.mx, en la cual se publican cotidianamente informaciones de interés general, desde hace ya una década la edición mensual tiene su versión digital, que ahora es la que permite no sólo llegar a los lectores tradicionales del periódico, sino a un púbico mucho más amplio y diverso.

Aparejado a ello, el concepto editorial se ha enfocado ahora a la confección mensual de una revista digital, que sin dejar a un lado sus motivaciones originales, se proyecta con una temática más diversa  a otros ámbitos de nuestra ciudad y nuestro país. Y sí: es lo mismo Libre en el Sur que veinte años después.

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