Ciudad de México, marzo 9, 2026 10:41
Inseguridad Sociedad

Zócalo a oscuras tras la marcha del 8M en la Ciudad de México

Con una presidenta en el poder, la protesta volvió a llenar las calles mientras la plaza central quedó en penumbra.

Decenas de miles de mujeres marcharon por Reforma para exigir justicia frente a feminicidios y desapariciones.

STAFF / LIBRE EN EL SUR

La marcha del Día Internacional de la Mujer volvió a llenar las calles de Ciudad de México este 8 de marzo con una movilización masiva que recorrió Paseo de la Reforma, avanzó por Avenida Juárez y concluyó en la plancha del Zócalo de la Ciudad de México, donde miles de mujeres se concentraron para exigir justicia frente a la violencia feminicida y la impunidad.

Durante varias horas, contingentes de colectivas feministas, familiares de víctimas, estudiantes y trabajadoras marcharon con pancartas, cruces, fotografías y consignas. Entre los reclamos más repetidos estuvieron el alto a los feminicidios, la búsqueda de mujeres desaparecidas y la exigencia de que las autoridades investiguen con mayor eficacia los delitos de violencia de género.

Como ha ocurrido en los últimos años, el centro histórico amaneció con vallas metálicas que rodeaban edificios federales y monumentos, entre ellos el perímetro del Palacio Nacional, sede del Poder Ejecutivo. Las estructuras metálicas —instaladas como medida preventiva para evitar daños durante la protesta— se han convertido en uno de los símbolos más visibles de cada jornada del 8 de marzo en la capital.

La movilización transcurrió durante gran parte de la tarde entre consignas, música y actos simbólicos. Algunos grupos realizaron intervenciones con pintura en muros y mobiliario urbano, mientras otros llevaron a cabo performances y lecturas de nombres de víctimas de feminicidio.

Hacia el anochecer, cuando los últimos contingentes permanecían en el Zócalo, se produjo una escena que generó comentarios entre asistentes y observadores: la plancha de la plaza quedó prácticamente sin iluminación, mientras continuaban las consignas de algunos grupos de manifestantes. Un contraste con respecto al domingo anterior, cuando Shakira rompió el récord de asistencia en el mismo lugar, con luces espectaculares y sin vallas…

El contexto de la protesta sigue marcado por cifras graves. De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en 2025 se registraron 721 víctimas de feminicidio en México, lo que equivale a casi dos casos diarios en promedio. A esas cifras se suman 2,074 homicidios dolosos de mujeres en el mismo año, muchos de los cuales organizaciones civiles consideran que también deberían investigarse como feminicidios.

En términos más amplios, el número total de mujeres asesinadas en el país supera con mucho los casos tipificados como feminicidio: en 2025 se contabilizaron cerca de 2,800 asesinatos de mujeres, una realidad que mantiene el tema en el centro del debate público y que explica la persistencia de las movilizaciones cada 8 de marzo.

La iluminación habitual del Zócalo y del frente de Palacio Nacional no estaba encendida en ese momento, lo que dejó amplias zonas de la plaza en penumbra mientras todavía había presencia de manifestantes. Algunas participantes interpretaron el hecho como una forma de dispersión indirecta de la concentración, aunque no se registraron enfrentamientos generalizados ni operativos de desalojo en ese momento.

El contraste entre la magnitud de la movilización y las medidas de protección alrededor de edificios públicos volvió a marcar la escena política del 8M en la capital: calles llenas de manifestantes y el corazón institucional del país protegido por vallas metálicas.

Al caer la noche, los últimos grupos abandonaron gradualmente la plaza central. En la oscuridad parcial del Zócalo quedaron aún algunas consignas pintadas en muros y vallas, recordatorio de una protesta que, año tras año, vuelve a ocupar el mismo escenario frente al poder político del país.

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