Ciudad de México, octubre 20, 2020 04:05
Libre en el Sur

Fracasa encuentro entre secretaria de Gobierno del DF y vecinos inconformes con el túnel de Mixcoac; la despiden al grito de ‘¡Mercado no cumple!’

Lo que parecía un gesto sin precedentes de la secretaria de Gobierno del DF, Patricia Mercado, al acudir a dialogar con vecinos inconformes con el túnel vial de Río Mixcoac, se convirtió en una decepción cuando la alta funcionaria del gobierno capitalino –otrora activista de causas más justas y nobles de la ciudadanía, incluidos los temas del medio ambiente— no fue capaz de ofrecer algo concreto. Su falta de oficio en aquel momento derivó en que fuera despedida por los vecinos al coro de “¡Mercado no cumple, Mercado no cumple…! Fracasó, pues.

Reunida con mujeres como ella –que componen la mayor parte del movimiento contra el deprimido vial—, personas de la tercera edad y jóvenes, se había comportado amable pero indiferente; a los inconformes los trató en todo momento como integrantes de “un grupo más” de entre los que tienen interlocución con el gobierno en el tema del túnel, y se negó a parar la obra. Sólo atinó a ofrecer para estos días una respuesta a los reclamos que le fueron entregados en cinco cuartillas bien escritas.

Mercado –que estaba flanqueada por varios empleados del GDF que notoriamente se dedicaron a tomar fotos de los vecinos con teléfonos celulares– escuchó atentamente la lectura del documento, en el cual los vecinos precisaban las razones de su rechazo a la obra, con argumentos técnicos aportados por especialistas en materia de vialidad, arquitectura y medio ambiente. Subrayaron el hecho de que no se realizó una verdadera consulta entre los residentes de la zona y le reclamaron las afirmaciones del gobierno sobre un supuesto consenso, que no existió.

Con actitud comedida y amable –que contrastó con el autoritarismo expresado durante la conferencia de prensa en la que dio a conocer el inicio de la construcción del túnel–, Mercado les contestó que se llevaría el documento para darle respuesta inmediata. “Pienso que tenemos respuesta para todos y cada uno de sus argumentos”, dijo. En ningún momento asumió una postura amenazante pero fue insistente en que el diálogo con los vecinos ha prevalecido en las decisiones del gobierno. Repitió que se dieron 80 reuniones con diferentes grupos (aunque se sabe que ella no participó en la mayoría de ellas, pues recién llegó a la titularidad de la Secretaría de Gobierno), lo que derivó en 16 cambios al proyecto original.

Diversos vecinos hicieron uso de la palabra. La mayoría de ellos para reclamarle a la funcionaria el que no se haya efectuado una consulta ciudadana, como lo establece la ley. “Exigimos que se haga esa consulta”, reiteraron una y otra vez. También demandaron parar la obra (que supuestamente se reinició la noche del pasado lunes pero que los propios vecinos han impedido con una guardia permanente, día y noche) en tanto no se llegue a algún acuerdo.

En el encuentro, que inició hacia las 21:30 horas de este miércoles a unos metros de donde se encuentra la maquinaria para iniciar las obras en el camellón de Río Mixcoac, Mercado no tuvo ninguna respuesta para esos reclamos. Insistió en que el diálogo con los vecinos ha sido abundante y prometió que seguiría habiéndolo. Incluso intentó desdecirse de la advertencia que lanzó a través de los medios en el sentido de que no se descartaba el uso de la fuerza pública para llevar a cabo la obra. “Yo no dije eso”, le respondió muy segura a uno de los inconformes, que teme que en cualquier momento puedan llegar los granaderos al campamento que el movimiento mantiene en el camellón, a la altura de la calle de Moras.

La actitud de la ex candidata presidencial social demócrata (que curiosamente en otros tiempos participó en un movimiento que exigió al GDF impedir la construcción de un edificio dentro del Parque Hundido, en la misma Delegación Benito Juárez) fue desatando el enojo de los manifestantes, que le exigían una y otra vez hacer una consulta ciudadana “de a de veras” y parar temporalmente la obra. “No me puedo comprometer a eso”, se limitó a decir. La respuesta fue que algunas vecinas la acusaron de “mentirosa”.

Después de unos 50 minutos la funcionaria dio por terminada la reunión y se fue alejando a pie hasta encontrar la puerta trasera de la camioneta blanca en que se transportó. Fue entonces cuando recibió los gritos a coro de “¡Mercado no cumple!”, mientras ella, nerviosa, sólo movía la cabeza como queriéndolo negar.

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