Ciudad de México, octubre 23, 2020 19:38
Libre en el Sur

Granaderos desalojan a comerciantes del viejo tianguis de pulgas de Portales; ellos acusan a la Delegación, que a la vez se deslinda

(Mariana Malagón)- Los ayateros del tianguis de antigüedades de Portales, que forman parte de una tradición de más de 50 años, fueron desalojados el pasado martes 15 de marzo; el motivo, según acusan ellos mismos, responde a la apertura de un nuevo gimnasio, ubicado en la calle Santa Cruz número 101 en la colonia San Simón Ticumac.

Dicho gimnasio, FitCenter, fue inaugurado el 18 de febrero; pero horas más tarde la Delegación Benito Juárez impuso sellos de suspensión al inmueble. “Debido a un reordenamiento comercial en la zona, el club permanecerá cerrado hasta nuevo aviso”, informó el club deportivo a sus socios, sin dar detalles.

Usuarios del lugar enviaron correos electrónicos a Libre en el Sur en el que manifiestan su desconcierto porque pagaron la inscripción y un mes de servicio y ahora resulta que no lo pueden usar, mientras que funcionarios de Servicios Urbanos de la DBJ, que estuvieron presentes en el desalojo de los tianguistas el pasado martes, aseguraron que conocen las razones y que en realidad acudieron sólo “como apoyo”.

Durante más de 50 años, los comerciantes se han dedicado a la venta de artículos antiguos de porcelana, vidrio, muebles, joyería, pinturas, libros y otros, en lo que es un tradicional mercado de pulgas, como se llama a estos tianguis de antigüedades en diferentes partes del mundo. Los ayateros están considerados como trabajadores no asalariados; por tal motivo, cuentan con licencias que les permiten vender en la vía pública, autorizadas por la Dirección General de Trabajo y Previsión Social.

Pese a esto, mediante un operativo con granaderos que inició a las 4:30 horas, los tianguistas fueron desalojados sin ninguna explicación; únicamente se les comunicó que serían reubicados sobre el camellón de Plutarco Elías Calles. Ante esto, los vendedores se manifiestan inconformes porque no se presentó ninguna orden por escrito y ello presupone una ilegalidad.

Los ayateros no quieren ser reubicados en el camellón, pues en esa ubicación se complicaría la instalación y el servicio del tianguis. “Nosotros queremos trabajar, no queremos que nos reubiquen fuera de la zona, el tianguis es una tradición, si se va, se acaba”, dijo Hipólito Lozano, uno de los comerciantes.

Ante la presencia de granaderos, desde el desalojo los comerciantes no han podido volverse a poner. “No estamos cerrados al diálogo, no queremos que nos reubiquen pero podemos liberar ese espacio si la Delegación nos ofrece un terreno, expuso Ramón Arteaga, otro tianguista.

Guillermo Mexhueiro, coordinador de Del Valle 2, manifestó que, de acuerdo con la coordinadora de San Simón Ticumac, Adriana Gómez, no existen quejas ni denuncias vecinales que justifiquen el desalojo de los comerciantes. Hasta el momento, las autoridades no han explicado el motivo del desalojo.

En contraste con lo ocurrido por los vendedores de antigüedades, en las cercanías del mercado de Portales este periódico ha contabilizado más de cien puestos de vendedores ambulantes que operan al margen de la ley, entre los que hay varios que venden fayuca o productos piratas, que además afectan directamente como competidores desleales a comerciantes establecidos o locatarios del propio mercado, sin que nadie se los impida.

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