Ciudad de México, mayo 18, 2022 20:46
Opinión Víctor Manuel Juárez Cruz

Hacer del futbol un deporte elitista

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No tardos, los dueños del balón, de los estadios y sobre todo los federativos, vieron que el negocio estaba en jaque y movieron sus piezas para resguardarlo.

Víctor Manuel Juárez.

Los tiempos de solución entre la iniciativa privada y el sector público son abismales. En tanto el primero, pragmático y diligente en los negocios, da soluciones para preservarlos, el segundo ofrece respuestas de muy largo plazo y de poco aliento a los retos por enfrentar.

Así, podemos hablar de un antes y un después en el futbol soccer mexicano, como resultado de la tragedia en el estadio de la Corregidora, luego de ver como los vándalos golpearon salvajemente a los integrantes de la porra rival sin que interviniera autoridad alguna.

No tardos, los dueños del balón, de los estadios y sobre todo los federativos, vieron que el negocio estaba en jaque y movieron sus piezas para resguardarlo. Los salvajes fueron detenidos y juzgados. Los heridos curados y ya descansan en casa. El gobernador queretano, el panista Mauricio Kuri, operó de inmediato –incluso con el respaldo del presidente López Obrador—y anunció que el equipo de los Gallos no se moverá y permanecerá en la entidad. Sabe bien que es un gran negocio que deja recursos al municipio, al estado y a miles de queretanos que brindar productos y servicios a los verdaderos aficionados.

Por su parte Mikel Arriola, el mandamás en la Federación Mexicana de Futbol (FMF) instruyó a los dueños a realizar diversas medidas tendientes a la credencialización de los integrantes de las barras, y hasta la posibilidad de erradicarlas en las tribunas, para ceder sus espacios a niños y niñas que gusten del deporte de las patadas. Fue evidente la respuesta de los integrantes de estas porras. Una clara negativa a la credencialización, pues incluirá la identificación plena de cada uno y cerrar la puerta a los violentos.

Existe también la posibilidad de legislar al respecto, dado que la Ley de Deporte y Espectáculos permanece igual que hace diez años y no contempla la posibilidad de dichos actos vandálicos. La pelota se encuentra en la bancada de morena para moverla o guardarla.

Para algunos analistas, que ven el problema desde la academia, son muchas las reacciones surgidas después del enfrentamiento entre queretanos y atlistas, mismas que cambiaron ya la forma de presenciar, ver y hasta cuidar a los espectadores que van a los estadios.

Empero, aseguran que hasta el momento, los esfuerzos de la Liga y las autoridades civiles son “más que nada paliativos, ya que la violencia se dejó ver de nuevo, aunque en menor medida, pero —a final de cuentas— merodeó como fantasma los pasillos de los inmuebles”.
Mucho se ha mencionado que la Liga MX echará mano del modelo inglés para desaparecer a las barras, como los europeos lo hicieron con los hooligans en los 80 y 90. Dicha medida consiste en crear al FAN ID, mismo que podrá ser identificado plenamente, pero tendrá la garantía de obtener sus entradas como abonado de su equipo.

Para Hugo Sánchez Gudiño, académico de la facultad de Estudios Superiores, FES Aragón, dichas medidas son “sólo un paliativo a un problema que tiene una raíz más profunda”. Con más de 20 años en el estudio del comportamiento de estos grupos, cuestiona los dichos de Mikel Arrióla, sobre el querer eliminar a las barras como a los hooligans.

Y puntualiza:

Hay que tomar en cuenta los siguientes puntos:

1— Es una propuesta estrictamente de seguridad, sin considerar que el tema es sociocultural, no exclusivo del fútbol.
2.— El inglés tuvo el apoyo gubernamental y financiamiento estatal. Aquí no ocurre.
3.— Los ingleses implementaron castigos muy estrictos, que erradicaron la violencia

4.— Se creó un cuerpo de élite armado, para ser infiltrado en las gradas o fuera del estadio, y los neutralizó.
5.— El precio de los boletos en el fútbol inglés volvió elitista a ese deporte.

En México, además de que no se llevan a cabo estas medidas, a las barras no se les podrá eliminar, “porque mientras que Arrióla habla de acabar con ellas, las Chivas anuncian que las dejarán entrar después. El fútbol mexicano necesita del fútbol mexicano, el fútbol mexicano no necesita de las barras”, ha apuntado el académico, con quien coincido y de ahí que me atreva a retornar sus palabras:

“Algunos directivos, como ejecutivos de cuello blanco del fútbol mexicano, el público en su conjunto, aceptan —y hasta los medios de comunicación— que las barras existan hasta por cuestiones de rating. Quieren que haya fiesta, cánticos, gritos de aliento y demás. Casi todos los medios dijeron que el fútbol es triste, sin pasión, si es que las barras se van.

“En los 90, los ingleses iniciaron estrategias de solución de problemas, atacando el tema social, no sólo lo deportivo”

El académico hace ver puntos importantes:

•El modelo del Reino Unido tuvo el apoyo gubernamental y financiamiento estatal.
• En materia de leyes, en la Gran Bretaña implementaron castigos muy estrictos que erradicaron la violencia.
•Los británicos crearon un cuerpo de élite armado para ser infiltrado en las gradas o fuera del estadio y eso neutralizó a los hooligans.
• El precio de los boletos en la Premier League volvió elitista al fútbol. Con ese incremento, el modelo financiero fue importante para disolver a los hooligans, que vienen de sectores populares.
 “El desafío para erradicar la violencia es la renovación de estos grupos [barras], para que hubiera gente con cultura cívica y pacífica”.

De entrada, los precios de los boletos para ver a la selección mexicana vs Estados Unidos se incrementaron sustantivamente, aun así se vendieron todos.

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