México condena la intervención militar en Venezuela; calla sobre Maduro
Maduro capturado por tropas de EU y la DEA. Foto: Especial
Contrariamente, evitó condenar el fraude electoral y felicitar a María Corina Machado por el Premio Nobel de la Paz.
STAFF / LIBRE EN EL SUR
El Gobierno de México, por conducto de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), emitió este sábado un comunicado oficial titulado “México condena intervención militar en Venezuela”, en el que rechaza “enérgicamente” las acciones militares ejecutadas unilateralmente por las fuerzas armadas de Estados Unidos contra objetivos en territorio venezolano. El pronunciamiento califica dichas operaciones como una “clara violación del artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas”, que prohíbe el uso de la fuerza y exige respeto a la soberanía de los Estados.
El texto subraya que América Latina y el Caribe constituyen una zona de paz construida sobre el respeto mutuo y la solución pacífica de las controversias, y advierte que cualquier acción militar “pone en grave riesgo la estabilidad regional”. La SRE insiste en que el diálogo y la negociación son las “únicas vías legítimas y eficaces para resolver las diferencias” y hace un llamado urgente a la Organización de las Naciones Unidas para que intervenga de manera inmediata en la desescalada de tensiones y en la búsqueda de una solución pacífica conforme al derecho internacional.
El comunicado también señala que la Secretaría, por conducto de la Embajada de México en Venezuela, “se mantendrá en permanente comunicación con las personas mexicanas residentes en ese país para asistirles de cualquier forma necesaria”, y pone a disposición **canales de emergencia y recomendaciones para los mexicanos en situación de riesgo ante la escalada de la crisis”.
A pesar de estas declaraciones oficiales, la postura mexicana no aborda otros aspectos críticos de la situación venezolana que han sido ampliamente denunciados por observadores internacionales y representantes opositores: México no condenó expresamente el presunto fraude electoral cometido en los comicios venezolanos recientes, ni emitió una felicitación explícita a María Corina Machado tras obtener el Premio Nobel de la Paz 2025 por su defensa de la democracia y los derechos humanos en Venezuela.
La ausencia de estos pronunciamientos ha generado críticas de algunos sectores políticos y analistas, que consideran que la posición de México, al centrarse exclusivamente en rechazar la intervención militar externa, omite condenar irregularidades internas del proceso electoral venezolano y el contexto de represión política, y al mismo tiempo evita reconocer públicamente a figuras de la oposición que han sido distinguidas por la comunidad internacional.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha mantenido —en distintos foros y frente a medios— la línea tradicional de política exterior mexicana basada en la no intervención y el respeto a la autodeterminación de los pueblos, citando incluso el “Artículo 2, párrafo 4 de la Carta de las Naciones Unidas” para fundamentar la postura de México frente a la escalada entre Estados Unidos y Venezuela.
Este comunicado confirma una vez más la apuesta de la diplomacia mexicana por enfatizar la vocación pacifista y el rechazo al uso de la fuerza como instrumento de política internacional, aún cuando su versión oficial prefiere no pronunciarse sobre cuestiones internas de legitimidad democrática ni sobre reconocimientos otorgados por instancias multilaterales.
















