Ciudad de México, febrero 3, 2023 23:56
Insólito

Muere a los 118 años la monja Lucile, la mujer más longeva del mundo

La religiosa francesa cobró celebridad mundial en 2021, al vencer al Covid-19.

El año pasado, ya ciega, cuando se le preguntó por su excepcional longevidad, Lucile señaló a los medios franceses que “trabajar te hace vivir. Yo trabajé hasta que tenía 108”.

LIBRE EN EL SUR/AGENCIAS

Luego de cobrar celebridad mundial en 2021 por contraer y superar el Covid-19 a los 117 años de edad, este martes falleció en Francia la madre Lucile Randón, considerada la mujer más longeva del orbe.

La monja francesa murió en Toulon a  unas pocas semanas antes de cumplir 119 años, según dijo este miércoles un portavoz de la residencia donde vivía.

El alcalde de la ciudad, Hubert Falco, confirmó la noticia de su muerte en Twitter y escribió que “Es con inmensa tristeza y muchas emociones que me entero del fallecimiento esta noche de nuestra Decana de la Humanidad “SisterAndré”.

Lucile Randon, conocida como hermana André, nació en la localidad de Ales, en el sur de Francia, el 11 de febrero de 1904.

Su muerte ocurrió a las dos de la mañana del martes en la residencia de Sainte-Catherine-Laboure, indicó el vocero David Tavella.

El Gerontology Research Group, que comprueba datos de personas que se cree tienen 110 años o más, la consideraba la persona conocida más anciana del mundo tras la muerte de la japonesa Kane Tanaka, de 119 años, el año pasado.

Cuando cumplió 118 años en 2022, la monja recibió una nota de cumpleaños escrita a mano por el presidente francés Emmanuel Macron, el decimoctavo presidente francés de su vida. También ha habido 10 papas diferentes presidiendo la Iglesia Católica desde que ella nació.

La hermana André dio positivo a coronavirus en enero de 2021, poco antes de su 117 cumpleaños, pero tenía tan pocos síntomas que no se había dado cuenta de que estaba infectada. Su supervivencia acaparó titulares dentro y fuera de Francia.

El año pasado, cuando se le preguntó por su excepcional longevidad, señaló a los medios franceses que “trabajar te hace vivir. Yo trabajé hasta que tenía 108”.

Se sabía que cada día disfrutaba de un vaso diario de vino y chocolate.

La persona conocida más anciana del mundo registrada por el Gerontology Research Group es ahora María Branyas Morera, nacida en Estados Unidos y residente en España, que tiene 115 años.

El título de la persona más vieja jamás registrada también pertenece a una mujer francesa. Nacida el 21 de febrero de 1875, la vida de Jeanne Louise Calment duró 122 años y 164 días, según la declaración de Guinness World Records.

Según una semblanza difundida por la agencia francesa AFP, en el ancianato de Toulon donde vivía, a Lucile le gustaban los chocolates y también degustar una copa de vino traído de la ciudad de Porto, Portugal. Iba a misa cada mañana ataviada con su uniforme de religiosa, siempre con una tela azul cubriendo su cabello.

Sor Teresa, otra de las residentes del ancianato, dijo en abril pasado que ella tenía como misión “ayudar a los otros” y que “su fe le daba fuerzas”.

La puerta de su modesta habitación siempre estaba abierta para quien quisiera pasar a saludarla.

En 2021, cuando se contagió de Covid-19, y lo superó sin dificultades, por lo que recibió numerosas cartas de muchas partes del mundo, a las que respondía, salvo cuando le pedían pedazos de su cabello.

La anciana religiosa bromeaba siempre sobre el récord que debía superar, el de Jeanne Calment, muerta a los 122 años de edad en Arles, en 1997, en el sur de Francia que ambas comprartieron.

Compartía muchos recuerdos gracias a su memoria intacta, conservada hasta el final, entre ellos, la pérdida dramática de su gemela Lydie a los 18 meses o su llegada a París hace varios años.

Siempre esperaba con alegría la visita de sus sobrinos nietos o sobrinos bisnietos o la del alcalde de Toulon, Hubert Falco, a quien apreciaba mucho y quien también expresó su “inmensa tristeza” por su muerte.

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