Ciudad de México, enero 20, 2026 22:57
Política Reporte especial

La prevención que se dejó caer: el sarampión exhibe el colapso de la vacunación bajo López Obrador

México pidió una prórroga para no perder la certificación de eliminación del sarampión

Coberturas desplomadas, campañas canceladas y un rezago de más de 23 millones de dosis incubaron una crisis evitable.

El premio a la incapacidad: Hugo López-Gatell cobra el doble que la presidenta en un cargo sin estructura formal en la OMS.

STAFF / LIBRE EN EL SUR

México no enfrenta un brote inesperado de sarampión. La transmisión activa del virus, la activación de campañas de vacunación de emergencia y el riesgo formal de perder un reconocimiento internacional son la consecuencia directa de una política de prevención que se debilitó durante años.

No es una lectura política. Lo confirman los datos oficiales, las alertas de los organismos internacionales y las propias admisiones del gobierno actual.

El secretario de Salud, David Kershenobich, reconoció en conferencia presidencial de enero de 2026 que el país necesita aplicar alrededor de 23.5 millones de dosis para cerrar las brechas acumuladas en los esquemas de vacunación (Secretaría de Salud, conferencia matutina, enero de 2026).

En un sistema de vacunación funcional, un rezago de ese tamaño no aparece de pronto. Se construye con años de coberturas insuficientes.

Antes de 2018, México mantenía coberturas cercanas al 95 % en la vacuna triple viral (sarampión, rubéola y parotiditis), el umbral recomendado por la Organización Panamericana de la Salud para evitar brotes.

A partir de 2019, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición documentó una caída sostenida. Las coberturas nacionales se movieron entre 75 y 85 %, con entidades por debajo del 70 % (ENSANUT 2021; ENSANUT Continua 2022–2023, Instituto Nacional de Salud Pública).

La caída no se explicó por falta de vacunas. Fue resultado de decisiones de política pública: cancelación de campañas masivas, centralización de compras sin logística territorial suficiente y debilitamiento de la red operativa en estados y municipios.

Desde 2020, la OPS y UNICEF advirtieron que esas brechas abrían la puerta a la reintroducción del virus (OPS/UNICEF, Immunization in the Americas).

Por diseño institucional, la responsabilidad de la prevención y del Programa de Vacunación Universal recayó en la Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud, encabezada entre 2018 y 2023 por Hugo López-Gatell (Secretaría de Salud, organigrama oficial).

El país no perdió de manera automática la certificación de eliminación del sarampión. Sin embargo, sí solicitó una prórroga extraordinaria a la OPS/OMS ante la detección de transmisión endémica sostenida (OPS/OMS, comunicados técnicos 2025–2026).

El organismo condicionó ese plazo a interrumpir la transmisión, elevar las coberturas por encima del 95 % y demostrar control epidemiológico antes de una evaluación internacional prevista para 2026.

En salud pública, pedir una prórroga no es un trámite menor. Es la señal de que los criterios de eliminación dejaron de cumplirse y de que la prevención falló durante años previos.

Hugo López-Gatell cobra el doble que la presidenta

Mientras el país enfrenta las consecuencias de esa falla, Hugo López-Gatell ocupa desde 2025 un cargo como representante de México ante la Organización Mundial de la Salud.

Se trata de una figura que no forma parte del organigrama formal del organismo.

Información obtenida vía solicitudes de transparencia indica que percibe más de 12 195 euros mensuales, equivalentes a aproximadamente 266 mil pesos.

Es el doble del salario mensual de la presidenta Claudia Sheinbaum, que ronda los 133 mil pesos (Presupuesto de Egresos de la Federación; tabuladores del Ejecutivo). El contraste no es retórico. Es aritmético.

Y deja una pregunta abierta sobre la rendición de cuentas cuando una política de prevención falla, pero sus responsables transitan hacia cargos internacionales mejor remunerados, mientras el costo sanitario lo paga la población.

La certificación de país libre de sarampión se perdería tras 30 años de logros en salud pública. La cobertura de vacunación fue insuficiente para detener la transmisión del virus. La política de prevención que debía garantizar esa cobertura estuvo bajo la conducción de una subsecretaría que no lo logró.

El responsable de esa área hoy ocupa un cargo internacional bien remunerado, con ingresos superiores incluso a los de la jefa del Estado.

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