Ciudad de México, abril 19, 2024 18:56
Ciudad de México Medio ambiente

Advierten sobre multas y arrestos a quien desperdicie agua este Sábado Santo

Las sanciones van de  mil 58 a tres mil 848 pesos y de 13 a 24 horas de cárcel.

En la situación de crisis  hídrica que afecta a la capital resulta un crimen el desperdicio de agua a cubetazos, como es una vieja costumbre.

STAFF/LIBRE EN EL SUR

La vieja costumbre de aventar cubetadas de agua a los transeúntes y automovilistas en este Sábado Santo (antes llamado Sábado de Gloria), adquiere en el contexto de la cris hídrica que vine la capital la gravedad de un crimen, pues significa un desperdicio irresponsable del vital elemento en momentos en que su escasez se agudiza.

El Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACMEX) ha hecho  un llamado a los habitantes de la capital del país para que cuiden el agua y hagan un uso adecuado cada día del año y en particular durante las festividades de Semana Santa de este fin de semana.

De acuerdo con la Ley del Derecho al Acceso, Disposición y Saneamiento del Agua de la Ciudad de México, en los artículos 110 y 111, el desperdicio de agua se sanciona con multa equivalente de 100 a 300 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA), es decir, mil 58 a tres mil, 848 pesos.

También puede haber arresto de 13 a 24 horas o 6 a 12 horas de trabajo en favor de la comunidad.

Sacmex señaló que es importante evitar el desperdicio y, por el contrario, hacer énfasis en el cuidado, ahorro y empleo responsable del agua, con medidas básicas como:

Tomar baños cortos de no más de 5 minutos.

Reusar el agua de la lavadora y regadera para limpieza del hogar o riego de plantas.

No regar jardines, ni lavar patios, banquetas o autos con agua potable.

Sábado Santo

El Sábado Santo es el penúltimo día de la Semana Santa, además de conformar uno de los días del Triduo Pascual. Este año, el Sábado Santo se conmemora el 8 de abril, después del equinoccio de primavera.

Este día rememora la crucifixión y muerte de cristo, además de evocar el dolor de la Virgen María al ver a su hijo crucificado, pero también el Sábado Santo recuerda la fe de María por la resurrección de su hijo.

Este día solía llamarse Sábado de Gloría, debido a que el término hacía referencia a la promesa de Jesús de salvar a vivos y muertos.

“Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente” Juan 11:25-26

Sin embargo, durante el Periodo de la Reforma Litúrgica, iniciada por el Papa Pio XII, se cambio la vigila pascual de la mañana a la noche, ya que estaba prohibido que la misa se celebrara a medio día y dado que la celebración ocurría por la mañana por eso se le llamaba Sábado de Gloria.

Posterior a la Reforma Litúrgica, Juan Pablo II promovió el llamarle Sábado Santo para darle carácter de silencio y de luto.

Durante este día se reflexiona sobre la pasión, muerte de Jesús y su resurrección. Las iglesias no celebran la eucaristía, tampoco tocan las campanas, no se administra ningún sacramento, excepto la unción de los enfermos y la confesión de los pecados.

Muchos creyentes realizan ayuno para honrar de esta manera la muerte de Jesús y prepararse para conmemorar su resurrección.

Anteriormente se acostumbraba arrojarse agua, ya que algunas personas solían creer que al hacerlo se purificaba su alma y así, aliviaban sus pecados; sin embargo, gracias a las sanciones implementadas por distintos gobiernos para evitar el desperdicio y mal uso del agua durante el Sábado Santo, esta tradición dejó de ocurrir, y en su lugar muchos creyentes acuden junto con sus familias a nadar, ya sea en playas o balnearios.

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