Ciudad de México, febrero 24, 2024 20:27
Revista Digital Enero 2024 Salud

Amnesia alcohólica

Los peligros del Blackout van más allá de la pérdida de la memoria temporal: no solo ponen en riesgo al sujeto que lo experimenta sino a todos los miembros que pueden interactuar de forma directa o indirecta con él.

POR NADIA MENÉNDEZ DI PARDO

La llamada amnesia alcohólica, también conocida como blakout alcohólico, es un fenómeno preocupante que va más allá de la simple pérdida de memoria temporal asociada al consumo excesivo de alcohol. Este estado es el resultado del abuso de sustancias y por lo tanto representa una amenaza para la salud física y mental del ser humano.

Desde el punto de vista físico, la amnesia alcohólica indica con claridad una intoxicación extrema en el organismo del sujeto que abusa de las bebidas, esto debido a que el alcohol es un depresor del sistema nervioso central y afecta directamente al hipocampo, que es la región encargada de la formación de los recuerdos. Por lo tanto, durante un blackout alcohólico, esta función “la de recordar” se ve gravemente afectada, teniendo como resultado lagunas mentales donde el individuo no puede recordar eventos o acciones. La ingesta excesiva de alcohol puede interferir con la transferencia de información de corto plazo a largo plazo, lo que tiene como resultado la pérdida del recuerdo de eventos específicos durante el periodo de intoxicación.  

Recordemos que estos episodios van más allá de una “resaca” o “cruda”, ya que representan un riesgo cognitivo. Es importante remarcar que los blackouts no son simplemente olvidar algunos eventos o algunas partes por ejemplo en una noche de exceso de copas; son lagunas completas en la memoria, ya que afecta directamente al sistema nervioso central, y como ya lo señalamos interfiere con la capacidad del cerebro para formar y consolidar recuerdos.

Los peligros asociados al blakout no solo ponen en riesgo al sujeto que lo experimenta sino a todos los miembros que pueden interactuar de forma directa o indirecta con él.

Por ejemplo, conductas arriesgadas como conducir bajo los efectos del alcohol y participar en actividades peligrosas sin tener consciencia de los riesgos que ello implica, ya que los accidentes, lesiones y daños a la salud física y mental son consecuencias directas de esta pérdida de control.  El sujeto también queda expuesto a situaciones en las que quizá no tenía deseos de ser partícipe y lo que conlleva a la vulnerabilidad y a cierto tipo de abusos por parte de terceros.

Otro de los elementos graves de esta situación, es que un sujeto con amnesia alcohólica puede cometer un crimen y abusar de su fuerza, transgrediendo y llevándolo a conductas violentas, que luego no recuerda ni la hora, ni el momento, ni la situación en que tuvo lugar el hecho. Las circunstancias potencialmente violentas de este estado son numerosas e impredecibles.

A su vez, la amnesia alcohólica tiene profundas implicaciones en el ámbito emocional y social, ya que el blakout puede dar lugar a conflictos, malentendidos y confrontaciones personales y esto deriva por ejemplo en la culpa, la vergüenza y el remordimiento asociados con las acciones cometidas durante una pérdida de memoria. Esto puede generar aislamiento y complicaciones en las relaciones interpersonales. El blakout puede aumentar el riesgo de depresión, ansiedad y otros trastornos psicológicos.

Los episodios frecuentes de amnesia pueden afectar negativamente el desempeño laboral y académico, ya que la persona puede tener una total dificultad para recordar información crucial en su ámbito de trabajo. También contribuye a la estigmatización social, ya que puede percibirse como un comportamiento irresponsable.

Además, la gente que padece alcoholismo crónico contribuye a representar también un problema grave, lo que deriva en enfermedades como cirrosis hepática, hígado graso, enfermedades cardiovasculares y trastornos neurológicos. La exposición continua del cerebro a niveles excesivos de alcohol puede causar daño neural significativo, afectando áreas críticas del cerebro contribuyendo a la pérdida de memoria de forma permanente.

A largo plazo, experimentar estos episodios con regularidad, son un foco rojo ya que representan una señal de que el alcoholismo del sujeto está alcanzando niveles peligrosos. Para abordar esta problemática es necesaria la búsqueda de ayuda profesional, como grupos de apoyo, programas de tratamiento, o la internación de la persona.

En conclusión, la amnesia alcohólica o blackout, no son simplemente una consecuencia momentánea del abuso excesivo de alcohol: es un indicador de desequilibrios en la salud física y mental. Reconocer los peligros de esta pérdida de memoria es esencial para la toma de decisiones en relación con el consumo de alcohol y la intervención adecuada, que son clave para que los efectos de este estado no se vuelvan irreversibles.

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