Ciudad de México, marzo 11, 2026 16:19
Movilidad Transporte público

Caos en el AICM: taxistas bloquean accesos por conflicto con aplicaciones

Movilizaciones en las terminales 1 y 2 afectan a miles de pasajeros; la policía interviene para liberar la Terminal 2.

Gremio de taxistas exige frenar a plataformas digitales en zona federal mientras usuarios enfrentan retrasos y caminan con equipaje para llegar.

STAFF/LIBRE EN EL SUR

La disputa histórica entre los taxistas concesionados y las plataformas de transporte por aplicación alcanzó un nuevo punto crítico este miércoles, con bloqueos totales en los accesos de las terminales 1 y 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM). La movilización, convocada por agrupaciones como Nueva Imagen y otros gremios autorizados, busca presionar a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) para que impida de forma definitiva la operación de servicios como Uber y Didi en el recinto federal. Los manifestantes argumentan una competencia desleal frente a quienes pagan permisos federales, placas especiales y altas cuotas aeroportuarias desde hace décadas para operar legalmente.

El conflicto escaló de manera violenta hacia el mediodía cuando elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y la Guardia Nacional ejecutaron un operativo de desalojo en la Terminal 2. Según los reportes detallados por medios como Reforma y El Universal, la intervención policial se dio tras el agotamiento de las vías de diálogo, resultando en el retiro de unidades con grúas y el uso de vallas humanas para restablecer la circulación en el Circuito Interior. Los agentes formaron un cinturón de seguridad para impedir que los transportistas retomaran las vialidades estratégicas, lo que permitió que el flujo vehicular comenzara a normalizarse gradualmente después de horas de parálisis total.

A pesar del repliegue policial en la Terminal 2, la tensión persiste en las inmediaciones de la Terminal 1 y en las avenidas aledañas. La vigilancia se ha reforzado con cientos de efectivos para evitar nuevos cierres que afecten la operatividad de la principal puerta aérea del país. Los líderes del movimiento transportista señalaron que la medida de fuerza es una respuesta a la “omisión de las autoridades” federales, quienes, aseguran, permiten que vehículos particulares sin seguro de viajero federal ni capacitación específica recojan pasajeros en una zona que, por ley, corresponde exclusivamente al transporte concesionado por la federación.

El impacto principal de esta jornada de protestas ha recaído directamente en los usuarios, turistas extranjeros y viajeros nacionales. Miles de personas se vieron obligadas a caminar largas distancias cargando sus pertenencias sobre el asfalto para lograr ingresar a las salas de última espera o buscar alternativas de salida del aeropuerto. El colapso vial en avenidas como Capitán Carlos León y Fuerza Aérea Mexicana generó retrasos significativos, motivando al AICM y a las autoridades capitalinas a emitir alertas para que los pasajeros anticipen su llegada con al menos tres horas de antelación respecto a sus vuelos programados.

Para mitigar la crisis de movilidad, la administración del aeropuerto y la Secretaría de Seguridad Ciudadana habilitaron camionetas y transportes oficiales para trasladar a personas varadas desde puntos remotos como la Ciudad Deportiva y estaciones del Metro cercanas. Sin embargo, el malestar ciudadano es evidente ante la falta de una resolución de fondo que equilibre la modernización del transporte con los derechos adquiridos de los concesionarios. La incertidumbre jurídica sobre si las aplicaciones pueden o no operar bajo amparos judiciales sigue siendo el eje central de una disputa que ha tomado a los viajeros como rehenes logísticos en múltiples ocasiones durante los últimos meses.

Por su parte, el Grupo Aeroportuario Marina, que ahora administra el recinto, informó que mantendrá dispositivos de seguridad permanentes en ambos edificios terminales para garantizar el libre tránsito. En las mesas de trabajo instaladas en la Secretaría de Gobernación, los representantes de los taxistas advirtieron que las movilizaciones podrían extenderse a otros puntos de la capital o incluso a accesos de otros aeropuertos del país si no se concreta una prohibición explícita y operativa contra las plataformas digitales en zona federal. La situación operativa del aeropuerto se reporta bajo vigilancia estricta, mientras las aerolíneas sugieren a sus clientes mantenerse informados a través de canales oficiales ante posibles brotes de protesta adicionales.

La administración del AICM recordó que, de acuerdo con la normativa vigente, los únicos vehículos autorizados para el ascenso de pasajeros son aquellos que cuentan con el permiso de la SICT. No obstante, la realidad operativa muestra una división profunda entre la ley escrita y la demanda de los usuarios, quienes prefieren las plataformas por precio y comodidad. Este miércoles, esa contradicción jurídica se tradujo en un escenario de caos, empujones con la fuerza pública y una imagen de desorden en uno de los puntos más estratégicos para el turismo y la economía de la Ciudad de México, dejando en evidencia la urgencia de una política integral de transporte terrestre aeroportuario.

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