Ciudad de México, noviembre 29, 2020 10:13
Libre en el Sur

Coinciden en debate representantes de PRI, PAN y PRD sobre problemática en la delegación Benito Juárez; piden mayor vigilancia ciudadana

Durante un debate organizado por la Universidad Chapultepec para analizar el segundo informe de gobierno del jefe delegacional en Benito Juárez, Mario Alberto Palacios, líderes del PRI, PAN y PRD coincidieron en el diagnóstico central de los problemas que aquejan a la demarcación, como el crecimiento del ambulantaje, las construcciones irregulares, la prostitución y la corrupción, así como en la necesidad de realizar la reforma política que contemple la figura de “cabildos” para asegurar una auténtica vigilancia ciudadana a la autoridad.

Sin embargo, en el encuentro dado la noche de ayer jueves hubo diferencias de matiz, pues mientras la perredista Leticia Varela y el priísta Jorge Aguirre Marín afirmaron que el informe de Palacios fue un recuento de “cifras alegres y engañosas”, el panista Alfredo Vinalay pidió ser “justos” para distinguir los límites de las facultades del delegado, tanto en el aspecto político-jurídico como en el económico. “Se reirá Mario Palacios cuando se entere que hablé bien de él”, bromeó el exdelegado en Miguel Hidalgo, que se ha distinguido por ser crítico de la actual administración juarense.
Al abrir el debate, Vinalay reconoció que los partidos políticos están “en falta” con la ciudadanía por no haber sido capaces de llevar a cabo la reforma política del Distrito Federal que dote de mayores facultades a las delegaciones políticas y posibilite una mayor vigilancia de los ciudadanos. En ese sentido, explicó que por los escasos recursos que recibe, la DBJ ha quedado rebasada para atender problemas de inseguridad, alumbrado, recolección de basura e insuficiencia de agua, entre otros. Más tarde, en una segunda intervención, el ex diputado albiazul afirmó que la corrupción por parte de funcionarios delegacionales ha aumentado, particularmente en lo que se refiere a la extorsión de comerciantes.
Coincidente con lo anterior, el priísta Jorge Aguirre –quien se sumó a la propuesta de una reforma política que incluya la figura de los “cabildos” a fin de garantizar una efectiva fiscalización por parte de la ciudadanía– inició su participación manifestando su “absoluto rechazo” al eslogan usado por la autoridad delegacional en el que se refiere a Benito Juárez como “el mejor lugar para vivir”. Denunció la existencia de una “corrupción desmedida”, así como la proliferación de obras irregulares.
Aguirre, quien ha sido candidato a diputado federal de Benito Juárez por el tricolor, criticó que el informe de Palacios carezca de información precisa en materia de seguridad, ambulantes, franeleros y transparencia, así como que no se haya ejercido “un solo peso” del presupuesto participativo, aquel destinado a las obras que fueron votadas en cada colonia por los Comités Ciudadanos. Calificó de “incongruente” la pretensión de intervenir el centro cultural Quinta Alicia para poner ahí un Cendi, cuando Palacios asegura que la cultura es eje prioritario de su gobierno, así como la decisión de seguir construyendo pozos hidrálicos que abonan al riesgo de los ciudadanos mientras desde la DBJ se presumen campañas de protección civil.
Leticia Varela definió la democracia como “la participación de los ciudadanos en las políticas públicas”, lo que, afirmó, “no existe en la delegación Benito Juárez”. Pidió “que no se pretenda seguir engañando a la gente con cifras alegres,”, cuando incluso hay en la demarcación juarense zonas pobres donde la gente “se va a la cama sin probar alimento”. Criticó que el empeño de los panistas en convencer de que “en la delegación Benito Juárez no pasa nada, que no hay problemas”, ha provocado que sólo existan 150 alumnos becados, pues “nos cuesta mucho trabajo que llegue aquí la Red Ángel del GDF”.
La también dirigente de la asociación Reinventemos Benito Juárez disintió de Vinalay al considerar que las limitaciones en recursos no justifican la inacción gubernamental. Se quejó de las banquetas “intransitables”, rotas, “que son reflejo del gobierno que se tiene”, y aseguró que las 467 cámaras de vigilancia de las que habla Palacios fueron instaladas por el gobierno central y no por la DBJ. Enfatizó que Benito Juárez se encuentra entre las delegaciones más inseguras de la capital: En 2011, dijo, aparece en primer lugar en robo de autos y en bancos.

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