Ciudad de México, julio 19, 2024 13:16
Revista Digital Febrero 2023

¿Es el desencanto o la muerte del amor?

El desamor puede ser tan imprevisto como temporal. Es un dolor casi ineludible para cualquier persona que haya amado. Pero la capacidad para reconstruirse en la autoestima, acercarse al lado espiritual y aprender de la pérdida, hacen que el trance sea menos amargo. Porque en realidad el amor no es lo que muere.

POR HANAE BELTRÁN

“Una de las experiencias más dolorosas para  el ser humano  es la separación definitiva de aquellos a quienes se ama”. Igor Caruso.

El matrimonio evoca un aspecto de la realización del ser humano, esperando que la vida conjunta se enriquezca con todo aquello que pueda dar amor; cada miembro se crea expectativas de su relación y espera que todas sus necesidades sean satisfechas a lo largo de su relación sentimental.

Cada individuo, en la manera en la que haya crecido dentro de su núcleo familiar, ha desarrollado un modelo determinado a seguir, y se puede observar cómo sus vacíos, insatisfacciones y necesidades permanentes se acumulan hasta el momento del encuentro con la pareja.

Cuando se pasa la etapa del enamoramiento donde todo es perfecto, continúa la fase del amor maduro y entonces la pareja comienza a exigir que les sean reparadas sus heridas, ausencias, a fin de sentirse mejor, pero esta demanda jamás tendría que satisfacerla el otro, sino uno mismo.

Cada vez es más común observar cómo los matrimonios se producen por conveniencia, soledad, por la llegada de un hijo entre muchas causas, y busca el uno del otro que satisfaga sus necesidades cuando en principio la persona ni siquiera las tiene claras.

Por ese empeño, las personas no logran encontrar al compañero adecuado para compartir vidas individuales y plenas; tampoco a alguien que pueda curar heridas generadas desde la infancia. Y llega el desencanto.

El desencanto se infiltra en el matrimonio, toda vez que la pareja proporciona  en parte una buena dosis de sentimientos de confianza y seguridad; cuando los problemas emergen de dichas fuentes se convierten en una amenaza llena de dolor, insatisfacción, reclamos, persecución, ira, celos y desconfianza.

Describamos ahora las causas de esta problemática tan dolorosa. Primero  incluyamos diversas manifestaciones del machismo, que cuando se cree que ha sido superado, la  realidad nos presenta que sigue operando con gran vigencia. En el momento en que la mujer lucha por una posición de igualdad respecto al hombre y que los papeles de ambos se ven seriamente modificados, surge un sin número de situaciones en los que se puede fácilmente provocar la molestia de alguno de los miembros de la pareja, en función de los logros, atributos o posesiones que el otro pueda alcanzar.

Otras causas comunes que provocan la muerte de la idea de un proyecto de matrimonio son:

1.       Deficiente comunicación

2.       Problemas económicos

3.       Falta de compromiso con el matrimonio

4.       Un cambio dramático en las prioridades personales

5.       Infidelidad

6.       Intolerancia

7.       Problemas sexuales

8.       Violencia física o emocional.

Cuando un día se dan cuenta de que lo construido ayer ya no está hoy, es un golpe de dolor incalculable; con ello se van las ilusiones, los proyectos y el plan de vida; y al levantarse del dolor hay que continuar con una historia de vida que ahora se debe llevar de manera individual.

Para lidiar con este dolor se recomienda recurrir a la elasticidad que se define como una fuerza que todos necesitamos para enfrentar venturosamente este capítulo tan obscuro.

A continuación, se describen algunas recomendaciones que promueven la elasticidad y que son necesarias para dominar venturosamente el cambio y para conservar el mando en nuestras vidas:

  • Autorespeto.
  • Creatividad para diseñar un nuevo plan de vida.

Lo más importante en este proceso es que sepas que el dolor profundo e indescriptible que estás sintiendo es sólo por un tiempo, no es definitivo; es temporal y pasando la experiencia saldrá una versión más fuerte de ti mismo.

Cuando atravieses por una pérdida no dudes en buscar acompañamiento experto.

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