Ciudad de México, octubre 25, 2020 20:04
Junio 2020

Vecinos en cuarentena / Doble cuarentena

Somos más que ese grupo de personas abusando del poder, y hay muchas más que desde ahí o desde la calle y el barrio demostrando por qué sí saldremos adelante.

POR LAURA BALLESTEROS MANCILLA

Soy una mamá recién estrenada, tenía apenas un mes de haber terminado mi licencia por maternidad, cuando inició la cuarentena. Salí prácticamente de una, para entrar a otra. Lo sé, ambas son muy distintas, por muchas razones. Pero el encierro estaba ahí. Otra vez.

Y quizá la principal diferencia estaba en que esta vez la viviría sin mis papás. Dos personas extraordinarias que estuvieron a mi lado desde que Emilio, mi hijo, nació en agosto del año pasado. Diario iban a casa, a eso del mediodía y se quedaban conmigo hasta las 6 de la tarde a ayudar con las tareas de cuidados, a relevarme por momentos para poder hacer lo que cualquier ser humano hace diariamente y que con un bebé se complica a mares. Así lo hicieron casi 4 meses seguidos.

Pensaríamos que fue el COVID el que interrumpió ese idilio, pero no. Fue el cáncer. Mi mamá fue diagnosticada hace 3 meses exactamente, a pocos días de llegar la cuarentena. Queríamos hacerla juntos, pero no fue posible. Yo venía llegando de viaje de trabajo, proveniente de Chile, con síntomas de COVID. Pasé tres semanas francamente mal, dolor de cuerpo, de cabeza, garganta, de pecho, dificultad para respirar.  Pero sin tos ni fiebre, por lo que no fui candidata a prueba, o a tener un tratamiento, el que fuera, pero uno. Como estoy segura que les pasó y seguirá pasando a muchas personas y familias, enfermos en sus casas, con síntomas de leves a moderados, por la falta de la aplicación de pruebas universales en el país.

Ha sido complicado desde entonces, he vivido un proceso de duelo que llegó por varios flancos, duelo por la pérdida de salud de mi mamá, mía, y por el encierro. Sin embargo opté por no vencerme. Saberme afortunada por tener una casa en la cual resguardarme de la pandemia, tener un trabajo que me permite seguir desde casa, saberme feliz a pesar de todo, por tener a mi lado a mi compañero de vida y amar a Emilio como lo hago, hace no permitirme ninguna condescendencia. Mis problemas siguen sucediendo desde mis privilegios, cuando la mayor parte de la población los viven desde lugares muy distintos, de violencias, pobreza, falta de acceso y desigualdad.

Por eso he tratado que mis días de cuarentena sean significativos. Empezamos por pagar los sueldos de la trabajadora del hogar, y de la cuidadora de Emilio, apoyando así para que pudieran hacer cuarentena desde sus casas. Consumimos local, donamos para el personal médico. Pero mi prioridad ha estado en mi familia, en mi mamá, su salud, su evolución, estado de ánimo, y la tan necesaria cohesión que en tiempos de cuarentena es tan difícil de mantener.

Mi vida ha cambiado con mi bebé también. He pasado de hacer tareas de movilidad de cuidados para transferirlas a una cuarentena de cuidados, donde él crece y se pone cada día más maravilloso, y al mismo tiempo tengo que trabajar desde casa como si no hubiera hijos o pandemia. Al mes de estar en esa situación y fracasar diario, tomé una decisión. Mi prioridad estaría en Emilio y sus cuidados y del trabajo haría lo humanamente posible, contando con el apoyo de mis colegas siempre. Hoy creo que mi productividad va en picada junto con el PIB del país, pero estoy satisfecha del trabajo que estamos haciendo con Emilio, y la incidencia que no he dejado de construir en los asuntos públicos a los que me dedico.

Son ya casi 3 meses, donde los días cada vez se van más rápido. Y sin lugar a dudas, mi mayor aprendizaje es tejernos sobre la empatía, sólo así saldremos adelante, así lo hemos hecho siempre como comunidad, con o sin el gobierno. Somos más que ese grupo de personas abusando del poder, y hay muchas más que desde ahí o desde la calle y el barrio demostrando por qué sí saldremos adelante. Quisiera una nueva desbordarnos de solidaridad entre los chlilangos.normalidad en paz con mi familia, y para el país, el cese a la polarización.


Vecina de la colonia Del Valle Centro. Politóloga. Maestra en Gestión de la Innovación. Secretaria Global de Women in Motion (WiM).

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