Ciudad de México, noviembre 24, 2020 03:17
Libre en el Sur

El talón del PRD

La verdadera contienda por la ciudad de México, es decir por el gobierno capitalino, ya comenzó. La lucha es al interior del Partido de la Revolución Democrática (PRD). El PRI podría sorprender, mientras que el PAN poco podrá hacer. Las diversas tribus divididas al interior de éste organismo político empiezan a mostrar sus armas y no son pocos quienes aspiran a gobernar una de las ciudades más grandes y conflictivas del orbe. Ello pese a que las elecciones serán hasta julio el 2012 y hay quien los hay llamado acelerados y los ha invitado a respetar los tiempos y formas del partido.

Hay por lo menos cinco acelerados perredistas, dos de ellos con posibilidades reales. Empero, el resultado de la guerra de baja intensidad entre las máximas figuras, suspirantes a la candidatura presidencial de las “izquierdas”, el carnal Marcelo Ebrad, visto bien desde la remota visión del escritor Carlos Fuentes, y el presidente “legítimo” Andrés Manuel López Obrador, marcará también el rumbo de la conquista por la gran Tenochtitlán.

La fragmentación del PRD será sin duda su talón de Aquiles, sin que ello signifique que perderán el dominio y control de la gran capital del país, aunque dará paso al avance del Acción Nacional en diversas demarcaciones y el reposicionamiento del Revolucionario Institucional en el Distrito Federal, con la posibilidad de que Beatriz Paredes (que ya suena mucho) los rebase por el centro. Gestiones dudosas del PRD en Tlalpán, alianzas con empresarios de oscuro pasado y el florecimiento de la corrupción en las administraciones perredistas, minarán su poder y permitirán el avance, por la derecha y por el centro, de panistas y priísta.

Hace pocos días acudí a un desayuno en el que el invitado de honor era el senador Armando Navarrete, uno de los aspirantes a gobernar y servir a los defenses. Abiertamente mostró su deseo de ser el abanderado del PRD para la contienda capitalina. El hecho de estar entre deportistas y clase medieros de Coyoacán y Benito Juárez obligó a que su discurso se centrara en la necesidad de impulsar a las actividades deportivas y la educación como los ejes de su propuesta. Eso me agradó. Mencionó también que en la gran ciudad es la “clase media la que define el voto, de ahí mi atención a sus necesidades”.

Días después, minutos antes del inicio del juego entre los Pumas de la UNAM y los Gladiadores de San Luis, vi llegar a Alejandra Barrales, líder de la Asamblea Capitalina y acercarse a un grupo de universitarios que conversábamos con el rector de nuestra Máxima Casa de Estudios, el doctor José Narro. Como se dice en el argot deportivo la sentí sobrada y desatinada en sus comentarios. Son estos dos personajes de nuestra izquierda dividida quienes tienen las mayores posibilidades de salir exitosos de la fiera contienda que se espera al interior del PRD en su lucha por conservar la capital de la república su feudo, su territorio.

Los demás de la larga lista pelearan, lucharán y acabarán por dividir y fragmentar al partido que con trabajo, sudor y sacrificios ayudamos a construir muchos mexicanos. Y digo esto porque en sus inicios muchos periodistas, reporteros e intelectuales –que conformábamos las filas de aquel gran diario Unomasuno, que dirigía Manuel Becerra Acosta– nos jugamos el sustento, el patrimonio y el trabajo en la edificación de la Corriente Democrática al interior del PRI, que con el tiempo dio paso al Frente Democrático Nacional, para la posterior creación del Partido de la Revolución Democrática. Creímos en Cuauhtémoc Cárdenas y en Porfirio Muñoz Ledo. Hoy dudamos de Ebrad y López Obrador y estamos desencantados de muchos de los líderes de las diversas tribus del PRD.

Veremos en esta contienda la presencia de Martí Batres, secretario de Desarrollo Social del gobierno Capitalino, quien ya presentó sus 50 propuestas para conformar la plataforma electoral del PRD. Se manifiesta por conservar los programas sociales y reforzar acciones en cultura, economía y medio ambiente, sin embargo su cercanía con López Obrador le quitará adeptos a interior del dividido perredismo. Otros suspirantes como Mario Delgado, secretario de Educación del gobierno capitalino y delfín del carnal Marcelo, tiene pocas posibilidades pues es desconocido para la mayoría de los chilangos. Hay quienes mencionan a procurador de Justicia del Distrito Federal, Miguel Mancera, quien se dice podría ir de la mano de la Barrales. Un binomio fuerte.

Lo cierto es que la guerra intestina del perredismo por la capital está a la vista y ocasionará muchas bajas, daños colaterales, y muchos heridos y muertos políticos, pues la atizaran con más fuego instancias y tropas armadas por los Bejarano y las Padiernas. Dicen los que saben que el suspirante perredista que se sepa mover con más tino entre Marcelo y Andrés y pueda ver por la unidad de todo el PRD será el vencedor de esta guerra que se avecina. Sea por el bien de los chilangos.

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