Ciudad de México, octubre 25, 2020 00:37
Libre en el Sur

¿Es viable el muro de Trump?

Como todos sabemos, el pasado 31 de agosto, Donald Trump, candidato a la Presidencia de los Estados Unidos, visitó México por iniciativa de Enrique Peña Nieto. Esta decisión nos tomó por sorpresa a todos los mexicanos y sin embargo logró algo que difícilmente nos sucede ya en nuestros días; logró concitar un consenso general y casi unánime en contra de la visita del empresario: ¡Qué manera tan errónea de conducir la política exterior de este país!

Con la simple invitación, se avaló a un hombre cuyo discurso promueve el odio, la discriminación, el racismo; que afirma que los mexicanos migrantes son asesinos, violadores, narcotraficantes, delincuentes y demás. No imagino las reacciones de nuestros connacionales, deben sentirse doblemente traicionados; primero, por la falta de oportunidades en este país, segundo, por las condiciones infrahumanas de sus vidas y, además, por ver negados y vulnerados sus derechos, frente a una posición intransigente.

El hecho es que la visita de Donald Trump nos deja en situación de vulnerabilidad a los mexicanos con respecto a diversos aspectos. El primero de ellos es el impulso que la encuesta de la cadena CNN, asegura obtuvo Trump, que por segunda ocasión en toda la contienda electoral en Estados Unidos, toma el primer sitio en la intención de voto. La segunda, es la evidente molestia que la vista causó al equipo y a la propia Hillary Clinton, quien en un buen análisis, decide no convertirse en el plato de segunda mesa de un México disminuido, con las implicaciones que esto traerá, si gana la presidencia. Asimismo, México queda ante el mundo como una nación traicionada, engañada, subordinada de un magnate que se atreve de burlarse de su Presidente, horas más tarde de haber estrechado su mano.

Ahora bien, más allá de lo anterior, la cuestión obligada es: ¿Es viable en realidad el famoso “muro de Trump”? Según diversos expertos en el tema, volver realidad la promesa de campaña del candidato republicano en todo lo largo de la frontera norte, implicaría la erogación de decenas de millones de dólares en materiales, a los que tendrían que sumarse además, la compra de terrenos, iluminación, maquinaria pesada, transportación, contratación y manutención de personal de construcción y vigilancia, mantenimiento, equipo tecnológico, seguros, etc. Es decir, se trataría de una obra de inversión billionaria en dólares, permanente por su elevado mantenimiento, y por ende, casi imposible de financiar por ningún gobierno.

Adicionalmente al costo económico, las implicaciones negativas serían también en materia ambiental por la generosa y vasta presencia de flora y fauna existente en la franja fronteriza.

Por otro lado, no hay justificación real del porqué nuestro país debería asumir el costo de la que sería una obra monumental, sin contar, que la impericia diplomática de Trump, ha convertido en un reto, no sólo del gobierno en turno y del que vendrá, sino de todos los mexicanos que accedemos a la información, a que no se realice bajo ninguna circunstancia.

Finalmente y no menos importante, es el análisis que refiere que en la actualidad, gracias a los sofisticados controles de la guardia fronteriza, la mayoría de cruces ilegales de México a Estados Unidos se realizan por los puntos de cruce migratorios oficiales, pero gracias al uso de documentos de identidad falsos, por lo que, la idea de un muro, además de inviable, es completamente inútil; pura demagogia pues.

Seguramente el análisis de la visita de Donald Trump seguirá, pero de lo que ya estamos todos seguros, es que la historia contemporánea de México, vivió 40 minutos de ignominia, cuyas implicaciones no terminaremos de ver pronto.

*Dinorah Pizano es vecina de Benito Juárez, ex diputada local y Especialista en Derechos Humanos por la Universidad Castilla-La Mancha de España.

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