Ciudad de México, octubre 20, 2020 03:13
Libre en el Sur Opinión Rebeca Castro Villalobos

Kosovo, víctima de la política

 

Como conocedor del Derecho Internacional Público y Privado, mi hermano José Humberto hizo un análisis de la situación jurídico-política de dicho país, un caso insólito en el concierto de las naciones que aquí les platico.

POR REBECA CASTRO VILLALOBOS 

Durante nuestro viaje a Serbia, concretamente a Belgrado, su capital, y recorriendo en auto algunos lugares de la ciudad, me percaté de edificios semidestruidos que contrastaban con otros bellos y turísticos lugares.

Era como si la esa parte de la ciudad hubiera sido objeto de algún ataque armado, un bombardeo de una guerra; si bien, en su momento no cuestioné el motivo de ese aspecto,  sin embargo ahora con tiempo de sobra, por mi desempleo y la maldita pandemia, me di a la tarea de investigar un poco.

Y quién mejor que mi hermano José Humberto, como ya lo he dicho anfitrión en ese viaje, con quien me reuní en una ocasión ya viviendo él  en el terruño, cuando durante la plática salió el tema, detallando un poco más la conocida Guerra de los Balcanes, en la cual Serbia fue protagonista.

Como se sabe, esa guerra se  caracterizó por los conflictos étnico-religiosos entre los pueblos de la antigua Yugoslavia, principalmente entre los serbios por un lado y los croatas, bosnios  y albaneses por el otro. Y es que había un predominio musulmán en Bosnia y cristiano en Serbia.

Pero, entre los detonantes de dicha guerra, estuvo la abolición de la autonomía de Kosovo, país del cual nunca antes había escuchado. Interesándome en el caso, resultó que mi hermano tenía un ensayo sobre el mismo, sin embargo para su presentación en Belgrado, estando aún en la Embajada de México, se realizó en el idioma serbio.

Ya viviendo en nuestro país, José Humberto se dio a la tarea de traducirlo al español para posteriormente editarlo.

Pero para conocer un poco más de Kosovo, y el motivo de mi interés y el de mi hermano, hay que saber que esa, ahora república, era en la época del mandato del Mariscal Josip Broz, mejor conocido como “Tito”, una provincia de Serbia.

Posteriormente, Kosovo, fue adquiriendo una creciente autonomía constitucional dentro de la república de Serbia como consecuencia de las maniobras políticas de Tito para conservar la unidad y la cohesión de Yugoslavia. Aquí vale recordar que Serbia era una de las seis que integraron la Federación de Repúblicas Socialistas de Yugoslavia.

Finalmente el Mariscal Tito falleció en 1980 y para 1992 comenzó la desintegración de Yugoslavia.

Por su proximidad con Albania, Kosovo tiene una población mayoritaria de origen albanés-musulmana, pero cuenta con una numerosa población serbia, de religión ortodoxa, así pues que la mayoría de las reliquias y templos ortodoxos se localizan en Kosovo.

Fue entre 1998 y 1999, cuando Kosovo fue el escenario de combates entre la guerrilla separatista del Ejército de Liberación contra la policía yugoslava, iniciando así un proceso independentista que inmediatamente fue apoyado por algunos países de Europa y los Estados Unidos.

Cuando el Ejército serbio decidió apoyar a las fuerzas locales serbias en Kosovo, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) inició una ilegal ofensiva militar (guerra no declarada) y durante 78 días bombardeo impunemente el territorio de Serbia, incluyendo objetivos no militares como escuelas, hospitales, fábricas,  medios de comunicación, puentes y embajadas, como la representación china que fue totalmente destruida, causando mil 200 muertos.

Al concluir la agresión occidental a Serbia en 1999, Kosovo fue ocupado por los invasores y, posteriormente, en la opinión de José Humberto, con el “aval” del Consejo de Seguridad y el silencio “cómplice” de Rusia, bajo el mandato de Yeltzin, se inició el proceso de independencia.

La Declaración de independencia de  Kosovo fue un acto acontecido el 17 de febrero de 2008 y llevado a cabo por el parlamento regional  kosovar de forma unilateral, que declaraba la escisión de este territorio del resto de Serbia, dando lugar a la creación de un nuevo Estado, denominado oficialmente.

Actualmente Kosovo es reconocido como Estado soberano por 90 de los 193 miembros de Naciones Unidas.​ Serbia, Rusia, China, España y la mayor parte de los países de América, Asia y África no aceptan la declaración unilateral de independencia, ni reconocen a la República de Kosovo como Estado soberano.

En varias publicaciones consultadas, Kosovo es “país-no país”, y en otro caso “Kosovo es la gran mentira internacional”.

En su ensayo: “Kosovo: Un fantasma en el Derecho Internacional”, título sugerente y concluyente, considera el Embajador Ramón Xilotl (autor del prólogo); José Humberto, como conocedor del Derecho Internacional Público y Privado, hace un análisis de la situación jurídico-política de dicho sitio.

Mi hermano se centra en la Opinión Consultiva de la Corte Internacional de Justicia que decidió, “escandalosamente”, señala, que la declaración unilateral de independencia de Kosovo no violaba el derecho internacional, cuando a su consideración rehuyó profundizar en su examen y se conformó con una insuficiente conclusión de que su declaratoria no era ilegal.

Así pues para José Humberto, y plasmado en su ensayo, publicado en agosto del 2019, “Kosovo es un claro ejemplo de la preponderancia de la política sobre la norma jurídica”.

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